lunes , 23 abril 2018

Un Vasco para la Boca

Por Mauricio Zentner Lavori (@MZLDeportes) para El Espejo Diario

El futuro de Boca Juniors hacía pensar que, de los jugadores de la época gloriosa del club, serían Guillermo Barros Schelotto o Martín Palermo quizás los primeros en volver a La Bombonera para dirigir los colores con los que triunfaron a lo grande en el fútbol internacional. Hasta Diego Cagna fue protagonista de una posible llegada al cuadro de la ribera. Sin embargo, uno de los mejores laterales izquierdos xeneizes de los últimos veinte años ya se convirtió en el nuevo entrenador de Boca, tras la despedida del más ganador, Carlos Bianchi. Rodolfo Martín Arruabarrena pisará el césped del Alberto J. Armando el domingo a las 18:15, mismo lugar en el que triunfó a fines de los ‘90, justamente con el Virrey como técnico.

Fueron casi siete temporadas como jugador de Boca. Conoce el vestuario, el aire que se respira puertas adentro y como caminar los pasillos. Conoce al club, entiende la necesidad de ganar siempre que genera la camiseta. El hincha de Boca tiene mucha memoria y sin dudas lo acompañará desde el inicio, porque recuerda que el “Vasco”, surgió en las inferiores del club, jugó 178 partidos con la camiseta azul y oro, marcó 17 goles y logró tres títulos.

El 6 de diciembre de 2010 Arruabarrena colgó los botines tras ser campeón con la Universidad de Chile. A principios del 2011 ya comenzó su carrera como director técnico y Tigre fue su primera experiencia. El conjunto de Victoria estaba caído, a punto de descender a la B Nacional. El equipo se salvó con una campaña de 63 puntos. En el Clausura 2012, el Matador de Victoria obtuvo el segundo puesto, pero en el Torneo Inicial del mismo año todo se derrumbó, pasó once partidos sin poder ganar y decidió renunciar. Con Tigre obtuvo un 46% de los puntos en 69 partidos, entre Clausura 2011 e Inicial 2012. En marzo de 2013 firmó contrato con Nacional de Uruguay. Obtuvo el 61% de los puntos en un total de 27 partidos, entre abril y diciembre de 2013, mes en el que dio un paso al costado por no lograr el título que tenía casi en el bolsillo.

Su sistema táctico siempre ha sido el tradicional 4-4-2, que al parecer será el que mejor encajará en el presente de Boca tras la salida de Juan Román Riquelme y la falta de un enlace, de un armador de juego visible y que adopte dicha responsabilidad. Arruabarrena considera a Bianchi y Manuel Pellegrini los mejores entrenadores que ha tenido, pero también se quedó con aprendizajes de Menotti, Bilardo, Bielsa, Passarella, entre otros. Ocupará el cargo quizás de mayor exposición del fútbol local, pero mantendrá su bajo perfil. “A los técnicos que son mediáticos esa situación les termina jugando en contra tarde o temprano. Esa es mi forma de pensar y no la voy a cambiar”, afirmó en un medio local.

UEL

El próximo domingo La Bombonera dará su veredicto sobre la llegada del Vasco. Claro está que es vital conseguir victorias para dejar atrás el duro presente, sin embargo, el hincha de Boca no olvida y Arruabarrena es querido dentro del mundo xeneize.

Fuente  Carlo Viotti

 

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