lunes , 19 noviembre 2018

Se sumó al #cuéntalo para decir que fue secuestrada y abusada cuando salía de la Fiesta de la Estepa Patagónica

Jazmín tiene 16 y hace un año un grupo de varones la metió en un coche y la atacó, cuando se iba de la fiesta popular en Las Heras. Ahora pudo decirlo animada por #cuéntalo, el hashtag que recorre el mundo con historias de violencia contra las mujeres, y que se hizo necesario después del fallo español que avaló la violación colectiva de La Manada.

La indignación que desató en España la sentencia de nueve años para cinco varones, condenados por abuso sexual continuado contra una joven de 18 años, se convirtió en el hashtag de tendencia mundial #cuéntalo.

Fue después de que el Tribunal de Navarra considerara que atacar sexualmente y con penetración, a una chica borracha, filmarla y luego dejarla tirada en la calle no era violación, sino abuso. Lo más difícil de digerir fueron los argumentos del fallo, en donde se lee que las expresiones de su rostro y la poca resistencia que puso, eran una prueba de que en verdad le gustaba lo que le hacían, sin merituar que si luchaba contra cinco hombres pudo haber terminado muerta.

Como en muchos otros casos en la República Argentina, también en España, la justicia patriarcal y los medios, dieron lugar a una investigación que se basó en la vida de la víctima y no en lo que pasó. Que si salía mucho, si había tenido varias parejas, que cómo se vestía, fueron elementos que la defensa de la manada utilizó para señalar a una supuesta mala víctima.

Durante el proceso, en Twitter fue tendencia el lema #YoSíTeCreo, en apoyo a la joven que conoció a sus verdugos en la Fiesta de San Fermín. Pero cuando el 26 de abril se supo que los jueces no reconocían que fue violada,  miles de mujeres del mundo se sumaron al hashtag #cuéntalo, entre ellas Jazmín, de Las Heras.

Como la víctima madrileña, Jazmín fue atacada después de una fiesta popular; la de la Estepa Patagónica, que en marzo del año pasado tuvo su primera edición.

A través de una publicación en Facebook, ella dijo este lunes que “después de leer tantos #cuéntalo me animé a escribir el mío” introduciendo a un relato estremecedor y valiente, para empujar a otras a no callarse más.

“Cuando tenía 15 años, el 18 de marzo del año anterior, pasando las 00:00 salí de una fiesta que hizo acá en la localidad de Las Heras llamada ”Fiesta de la Estepa Patagónica” donde hubo un recital de una banda que me gustaba. Esa noche se festejaba todo en el Camping Municipal, fui con unos amigos, pero haciendo pogo, la gente que estaba re manija me empujó para todos lados y me robaron mi celular” cuenta, para explicar por qué se fue de la fiesta, con el único miedo de que sus viejos se enojaran con ella por haber perdido el teléfono.

Jazmín se fue del predio por la entrada principal “donde no tenía ni luz, no había ningún policía ni inspectores de tránsito que estaban cuando yo entré”. Salió caminando con la idea de tomarse un remis y volver a su casa. Pero no fue así: “Escuché unos pasos y después un ‘’dale, dale’’ de un hombre. Cuando miré había un auto de color gris sin luces, y dos figuras corriendo hacia a mí…lo primero que hice fue correr hacia la única luz que se veía, que era la estación de servicio, pero reaccioné tarde, me agarraron primero de la cara, luego de la cintura y me metieron al auto”.

Contó además que cuando el coche arrancó “no dejé de gritar, pedía ayuda aunque sabía que nadie me escuchaba. Jamás me había desesperado tanto, nunca había tenido tanto miedo, no me podía quedar quieta, que era lo que el hombre que estaba encima mío quería que haga. Como no lo hacía me golpearon la cabeza contra la puerta y me pegaba piñas en el estómago”.

A Jazmín la tenían acostada en el asiento trasero. Uno de los tipos le tapaba la cara con la mano y otro “me decía cosas como ‘te la voy a meter tan rico que vas a empezar a gritar de placer y no como ahora’… y cosas así de asquerosas mientras me levantaba la remera para ponerla en mi cara y desabrocharme el pantalón”.

Se vi morir, “pensé que ya estaba, que acá me violaban, porque ellos eran más, y yo solo una nena, que después me volaban la cabeza y ya estaba. En mi cabeza me despedía de mi vieja, de mi viejo, de mi hermanito, de mi novio y de mis abuelos” dijo Jazmín, que siguió llorando pero ya no se resistió más.

“Cuando el hombre metió su mano en mi pantalón cerré los ojos hasta que pegaron un frenazo, una segunda vos comenzó a hablar y dijo ‘banca, banca, es la hija de Tincho, boludo, la hija’. La voz que ya me venía hablando le dijo ‘¿qué Tincho? Y otra diferente dijo ‘nooooo, ahora qué hacemos, ya sé quién es’.

Con ese diálogo, Jazmín se salvó, porque los abusadores hablaron en voz baja entre ellos y después la tiraron con el auto en marcha. Hasta el día de hoy, no sabe nada de sus verdugos y esa es una pésima noticia, porque además su papá le dijo que la Policía nunca los buscó porque eran tipos peligrosos, vinculados a las drogas y que no tenían ganas de meterse con ellos.

En una localidad tan chica como Las Heras, es muy difícil que una historia así se mantenga oculta. Durante mucho tiempo, quienes se enteraban “me empezaron a mirar con lástima y me abrazaban”, dice Jazmín, que desde esa noche nunca más anduvo sola por la calle.

Y es que la inseguridad que viven las mujeres es bien diferente. Los varones pueden tener miedo que en una calle oscura alguien les quiera robar, en cambio las mujeres viven con la amenaza sobre sus cuerpos.

“Me daba mucha vergüenza contar esto ya que la gente a mi espalda decía cosas como ‘que se joda, nadie la mandó a salir de ahí sola’’, ‘’seguramente es todo mentira y ella se subió al auto con desconocidos’, ‘seguro andaba mostrando las tetas’’ y cosas así. Ahora que leí tantas cosas de tantas pibas, me animo a escribir, a contarles lo que me pasó” termina el relato.

Sucede que una de las mayores conquistas de las mujeres frente a la violencia sexista, es que lo personal se hizo político, una idea que se desempolvó gracias al movimiento argentino del #NiUnaMenos, que dio coraje, rompió cercos de silencio y desnaturalizó el peligro.

(if)tiempo sur

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