sábado , 16 diciembre 2017

Se cayó el financiamiento para las represas del río Santa Cruz y todo a fojas cero

El secretario de Finanzas Adrián Cosentino y el de relaciones económicas internacionales, Augusto Costa, no lograron hoy en Beijing los avales para construir las millonarias obras adjudicadas a la cordobesa Electroingeniería. Sin ese paso la licitación tan ansiada por Cristina volverá a fojas cero.

El Gobierno no consiguió hoy contratar la aseguradora necesaria para cerrar un crédito del Banco de Desarrollo de China por US$ 4.700 millones, destinados a financiar las represas hidroeléctricas de Santa Cruz Cóndor Cliff y Barrancosa, rebautizadas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.

Se trata de la obra pública emblemática de los dos mandatos de Cristina Kirchner y que promete aportar un cambio sustancial a la deficitaria ecuación energética nacional. Según pudo saber LPO, la negociación la llevó adelante esta mañana en Beijing el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Augusto Costa y su segundo Carlos Bianco.

Ambos responden a Axel Kicillof y viajaron junto al secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, con el objetivo de destrabar la financiación de la obra. Conseguir un seguro que garantice el crédito es el primer paso para acceder al financiamiento internacional es uno de los problemas centrales que vive el gobierno.

Tal es así que la Agencia Multilateral de Garantías para Inversiones del Banco Mundial (MIGA), una de las aseguradoras más grandes, ya trabó varios proyectos de infraestructura en la provincia de Buenos Aires. En todos los casos Kicillof promete soluciones que no llegan y eso volvió a pasar hoy en tierra asiática.

En China, contratar una aseguradora es el paso previo a cerrar un financiamiento con los Bancos. Son todas organizaciones controladas por el Estado, pero requieren negociaciones independientes y hasta compiten entre sí.

De traje y zapatillas, Cosentino, Costa y Carlos  Bianco no pudieron más que escuchar las razones de los chinos para no darle avales a la Argentina. La principal es que Néstor y Cristina no ejecutaron casi ninguno de los proyectos que acordaron con el Gobierno chino y en todos los casos utilizaron aseguradoras de ese país.

Como sólo pueden avalar un cupo determinado de inversiones, las promesas incumplidas les impidieron negocios millonarios. “Hasta que no se cumpla con los acuerdos previos no hay acuerdos nuevo”, es la frase repetida por los ejecutivos chinos.

El desconsuelo de los funcionarios en Beijing era tal que ya hablaban de suspender otro viaje pautado para diciembre, cuando imaginaban una recorrida por los bancos.

Es que negociar acuerdos con China es más complejo que conseguir la foto con el funcionario de turno. Se trata en rigor de negociaciones al menos con tres patas, que no está coordinadas entre si y cada una defiende sus propios intereses. Una es con la empresa que hace la obra o vende el material otra es con el banco que financia la operación y la tercera con la aseguradora.

Estas tres patas del acuerdo suelen ser grandes conglomerados públicos, pero cada una tiene su agenda y en su particular esquema de capitalismo de Estado, compiten de manera incluso más implacable que en el capitalismo anglosajón.

La Política On Line

Ver también

Dormir más o menos horas, una cuestión de genes

Un equipo de científicos  identificó el grupo de genes que determina por qué los seres …

Deja un comentario