Lunes , 24 julio 2017

Rossi acusa a las acusadoras

El nuevo editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi palabra

En Montevideo, en la sesión del Parlasur, el ex ministro Agustín Rossi le tiró a las escopetas con los pájaros. Todo al revés. Acusó a las acusadoras, Elisa Carrió y Mariana Zuvic. Rossi apodado “El Chivo” dijo que ambas legisladoras “comandan una fuerza paraestatal para cazar kirchneristas como en los 70”. No quedó muy claro a que fuerza para estatal se refería, ¿Por qué la Triple A fue fundada y comandada por el peronista José López Rega?

Lo de Rossi de ayer fue un intento fracasado de poner la lupa en las personas que vienen denunciando desde hace mucho y con muchas pruebas la matriz corrupta del estado kirchnerista. Le salió el tiro por la culata porque Rossi no es creíble y porque políticamente orinó fuera del tarro una y otra vez. Quiso instalar sospechas sobre quién financia las investigaciones de Carrió y Zuvic y las involucró casi como agente de inteligencia del actual gobierno. Sería cómico si no fuera trágico. Porque casi la totalidad de las denuncias y revelaciones de las legisladoras que fueron acompañadas por investigaciones del periodismo independiente se confirmaron hasta en los mínimos detalles. Hace muchos años que sobre todo la doctora Carrió, con gran coraje, viene presentando ante la justicia denuncias contra Julio de Vido, Ricardo Echegaray, Lázaro Báez, Aníbal Fernández, José López, Cristóbal López, Amado Boudou y Ricardo Jaime entre los principales cómplices de las fortunas que el matrimonio Kirchner le robó al pueblo pobre de nuestro país. Muchos de los denunciados están presos, otros procesados y van a quedar detenidos en el mediano plazo y está claro para la inmensa mayoría de los argentinos que se le podrán criticar muchas cosas a Carrió pero que no hay dudas, que ha sido una suerte de fiscal de la República que custodió como nadie los dineros públicos y que combatió siempre a los ladrones de estado.

Rossi debería lavarse la boca antes de querer ensuciar a Carrió y Zuvic. Le doy algunos datos donde Rossi mostró la hilacha de su confusión en medio de la decadencia del cristinismo.

Yo no sé si este gobierno espía a periodistas independientes y políticos opositores. Puede ser, pero por ahora no me consta. Pero estoy seguro porque lo sufrí en carne propia que los topos de la SIDE fueron utilizados por Néstor y Cristina para extorsionar a periodistas, empresarios, políticos y jueces que tuvieran el atrevimiento de querer decir la verdad con independencia. Todos los gobiernos tienen algún tipo de seguimiento o escucha a estas personas. Pero los Kirchner llevaron la utilización de la SIDE y la AFIP al plano de lo institucional y perfeccionaron al máximo la maquinaria de perseguir al que pensara distinto. Es una de las herencias malditas que dejaron. Desarrollaron un plan sistemático para intimidar y castigar a disidentes. Incluso sus propios ministros eran monitoreados en sus charlas y actividades privadas e íntimas. Néstor siempre utilizó los servicios para disciplinar a medio mundo. Por eso la acusación de Rossi contra Carrió y Zuvic suena como si el muerto se asustara del degollado. O como si Cristina acusara de corrupto a don Arturo Illia.

En su afán por digerir lo más rápido posible el sapo de tener que pedir la expulsión de Josesito López del Parlasur, el ex ministro de Defensa de Cristina habló de los que no lucharon contra la dictadura. Otra metida de pata. Ni Néstor ni Cristina movieron un dedo durante el terrorismo de estado ni bastante avanzada la democracia cuando se negaban a hacer algún acto los 24 de marzo. No presentaron ni un habeas corpus. Y como si esto fuera poco, se dedicaron a la tarea menos revolucionaria y solidaria que existe: la usura para embargarle las casas a los que no podían pagar sus deudas producto de leyes buitres del gobierno militar.

Agustín Rossi está en problemas hace ya un tiempo. Es tanto su desprestigio en Rosario y Santa Fé que no pudo competir ni siquiera en la interna porque todas las encuestas lo daban perdedor por escándalo. Fue tan leal u obsecuente con Cristina, sobre todo durante el ataque al campo por la 125, que incineró sus posibilidades en el altar de la ex presidenta. El otro tema que mostró a un Rossi desencajado y fuera de la realidad fue el mismo que involucra a casi todos los kirchneristas: la mentira. Nos quieren hacer creer que los casos de corrupción son excepciones a la regla cuando fueron la regla. Que son casos aislados cuando forma parte de una misma red mafiosa como nunca hubo en la historia. ¿O Rossi cree de verdad que José López robaba sólo para él? Josesito robaba también para la corona como Ricardo Jaime, Lázaro, y tantos otros. ¿O no escuchó la confirmación de que fue la propia Cristina la que impuso a José López en las listas de candidatos al Parlasur, como una forma de asegurarse fueros? Y esto que le estoy diciendo no fue una denuncia de Lanata ni de Elisa Carrió. El propio ex gobernador tucumano y ex amigo de los Kirchner, José Alperovich fue el que lo confirmó. ¿O me va a decir ahora que los Alperovich fueron infiltrados del periodismo, como dijo en forma patética Hebe de Bonafini del campeón olímpico de lanzamiento de bolsos por arriba de los muros de los monasterios. Cristina premió a Alperovich colocando a su esposa, la zarina Beatriz Rojkés en lo más alto de ls sucesión presidencial y el día que Néstor Kirchner compró dos millones de dólares con información privilegiada, la familia Alperovich hizo lo mismo.

Y como si todo esto fuera poco, Rossi se olvidó de que todavía tiene que explicar cómo su hija de 26 años y con cero experiencia bancaria, fue designada directora del Banco Nación con un sueldo de 70 mil pesos.

¿O cómo es que su hermano Alejandro se enriqueció tan rápidamente y con sus socios prácticamente tuvo el monopolio del transporte en Santa Fé y recibió millones de subsidios del gobierno anterior? Y ni le quiero hacer acordar que además, se olvidó de consignar en las declaraciones juradas el porcentaje que tenía de esas empresas.

Agustín Rossi fue corrido incluso de su lugar de jefe del bloque de diputados en su momento. El verticalismo que evidenció con Cristina convirtió a sus compañeros en levantadores automáticos de manos que casi nunca debatieron nada ni pudieron expresar sus puntos de vista.

Lo más repudiable de Rossi fue la banalización que hizo del nazismo. Dijo que el gobierno salió de cacería de kirchneristas y “solo falta que le pinten las puertas de las casas como los nazis a los judíos”. El holocausto implicó la muerte de 6 millones de personas. El más grande crimen de lesa humanidad de la historia no se puede utilizar para cualquier chicana política de baja estofa. Además, ahora nadie persigue a los kirchneristas. Ellos fueron los que instalaron la persecución política en Argentina. Solo parece que la justicia despertó y está empezando a perseguir a los corruptos no importa cuál sea su camiseta partidaria. Y eso está bien. La gente está harta de tanto ladrón de estado, de tanto millonario que se hace el revolucionario.

Agustín Rossi se metió en arenas movedizas. Es grave porque mientras más se mueve, más se entierra. No se puede mentir a todos, todo el tiempo. Los argentinos somos un poco tontos pero tampoco tanto. ¿No le parece?

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