Ercolini lo detuvo y luego lo procesó porque como funcionario público realizó una compra por 100 millones de euros de trenes en desuso en España y Portugal en la que además cobró coimas junto a su testaferro Manuel Vázquez, quien cumple prisión domiciliaria. Jaime está detenido en la cárcel de Ezeiza. Y allí continuará.

Primero fue Ercolini quien le rechazó el planteo de excarcelación. Jaime apeló y la decisión del juez fue revisada por la Sala I de la Cámara Federal de la Capital. Los camaristas Eduardo Farah y Jorge Luis Ballestero rechazaron el pedido del ex funcionario. Consideraron -igual que Ercolini- que había peligro de fuga y la posibilidad de interferir en la investigación. Y recordaron, tal como lo había hecho el juez que Jaime tiene dos condenas confirmadas. Una, precisamente, por intentar robar pruebas de un procedimiento judicial. Y otra, por coimero confeso. También está condenado por su responsabilidad por un hecho de corrupción seguida de muerte: la Tragedia de Once. Fue condenado a seis años de prisión, pero esa decisión aún no se encuentra firme. Además fue procesadopor el delito de enriquecimiento ilícito. Su “prontuario” judicial le jugó en contra ante los pedidos de excarcelación.

Vázquez también –aunque cumple arresto domiciliario- había solicitado su excarcelación ante Ercolini y ante la Cámara Federal. Ante la negativa presentó un recurso ante la Cámara de Casación.

El caso en la Casación fue analizado por los jueces Ana Figueroa, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos. Los tres camaristas coincidieron en declarar inadmisibles los recursos presentados por Jaime y Vázquez por eso el ex funcionario y su hacedor de negocios sucios seguirán detenidos por un tiempo largo.