sábado , 16 diciembre 2017

Precio de la Nafta, un proyecto que no tiene consenso

(i)La Nacion

Por ahora, la iniciativa en el Congreso no parece avanzar. La duda que queda es si será reemplazada por otra norma o si, en su defecto, se utilizará la regulación existente para intervenir en el mercado que tiende a liberalizarse.

En el Ministerio de Energía, que dirige Juan José Aranguren” , consideran que la iniciativa perderá estado parlamentario este año. “Es un proyecto que no logra suscitar un consenso amplio entre los sectores alcanzados, como son las empresas petroleras, los operadores de estaciones de servicio, los sindicatos y los Estados nacional y provinciales”, contestaron fuentes del ministerio.

El equipo de Aranguren considera que la ley de Defensa de la Competencia y la de Defensa del Consumidor, además del decreto de necesidad y urgencia 1060/2000, que establece los plazos máximos para los contratos de abastecimiento de combustibles, alcanzan para regular las relaciones entre las petroleras y estacioneros y entre éstos y los consumidores.
Uno de los puntos más conflictivos de la iniciativa es la generación de cambios en los derechos laborales actuales que rigen la relación entre estacioneros y trabajadores. “Sindicatos y empresas, por el momento en forma sectorial, se están dando cuenta de que términos tales como competitividad y productividad son objetivos comunes y no conquistas unilaterales”, contestan en el ministerio a la hora de analizar el punto.

El ex secretario de Energía Emilio Apud también considera que la norma está pensada para beneficiar a sindicatos y a alguna de las cámaras. “Es un proyecto corporativo e intervencionista que beneficia a Cecha (una de las organizaciones de estacioneros) y a otros sindicatos del sector. Va a contramarcha de la política energética del actual Gobierno, orientada a restablecer el libre mercado de combustibles, como fija la ley vigente, y apuntando a mejores servicios y precios a los usuarios. También significaría un perjuicio sensible a empresas como YPF, PAE y Shell”, agregó.

Pese a que el proyecto llegó a la Comisión de Energía de la Cámara baja, son pocos los puntos que logran acuerdo en la consideración de los funcionarios. La creación de varios fondos, que conlleva la necesidad de sumar pequeños aportes en el precio de la nafta, va a contramano de lo que quiere la actual administración. “No compartimos estos nuevos fondos. Debemos reducir las cargas sobre las transacciones económicas, no aumentarlas. El margen del estacionero y los aportes sindicales deben ser suficientes para sostener la actividad”, respondieron cerca de las oficinas de Aranguren.

La líder del mercado, la petrolera con participación estatal YPF, es otra de las que le bajó el pulgar a la normativa. Fijó su posición en un comunicado. “YPF considera negativo el proyecto de ley de comercialización de combustibles, ya que su aplicación tendrá un alto impacto en el mercado, afectando las actuales condiciones de competitividad y eficiencia con que el mismo se desarrolla. La implementación de todas o alguna de las medidas establecidas en el proyecto implicará, en la práctica, retornar a la dinámica del mercado de comercialización de combustibles existente alrededor de 20 años atrás en la Argentina”, se lee.
El marcado rechazo que cosechó la iniciativa presentada por el Frente Renovador parece esconder una moraleja. En la Argentina actual no hay lugar para la regulación de mercados a través de normas intervencionistas. Habrá que ser más original si lo que se quiere es llevar una iniciativa sectorial al recinto parlamentario.

 

(F)La Nacion

Ver también

Renunció la directora del INDEC y denuncian presiones para alterar cifras de empleo

Cynthia Pok dejó su cargo al frente del instituto nacional encargado de las estadísticias oficiales …