Martes , 28 marzo 2017
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Polémico acuerdo en Casación por la denuncia de Nisman

Por Hernán Cappiello

Por 7 votos a 2, separaron a los jueces suplentes Borinsky y Hornos, de la Sala I, para 2017; sin embargo, intervendrán en la causa contra Cristina Kirchner

La Cámara de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país por debajo de la Corte, fue ayer escenario de una caliente y polémica reunión que tuvo como eje la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra Cristina Kirchner por encubrir a los sospechosos del ataque a la AMIA.

Por mayoría de siete votos a dos, los camaristas sacaron de la Sala I del tribunal, que debe decidir si desarchiva la denuncia de Nisman, a los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, suplentes, y pusieron en su lugar a sus colegas Eduardo Riggi y Liliana Catucci.

Borinsky dijo que sospecha que su apartamiento se debe a que no quieren que intervenga no sólo en la denuncia de Nisman, sino también en las causas Hotesur , Los Sauces y dólar futuro contra Cristina Kirchner.

No obstante, los siete jueces que votaron por la mayoría aclararon en su acordada y en un comunicado que tanto Hornos como Borinsky deberán para decidir si se desarchiva o no la denuncia de Nisman, pues ya fijaron una audiencia para el 19 de diciembre para escuchar argumentos de las partes sobre el asunto. Y si esa audiencia se pospusiera por cualquier razón, para ellos son los jueces que deben dictar esa sentencia junto a Ana María Figueroa, titular de la Sala I. Buscaron así alejar sospechas de que estaban haciendo una maniobra.

A pesar de lo que firmaron sus colegas, Borinsky y Hornos no creen que puedan dictar un fallo en el caso de la denuncia de Nisman y sospechan que si no hay audiencia el 19 de diciembre nunca más intervendrán en la causa. De hecho Borinsky en su disidencia dijo que existe una “sospecha, compartida por gran parte de la sociedad”, de que buscan sacarlo de las causas contra la ex presidenta.

Hornos y Borinsky -que entre sus referentes tienen al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti- perdieron 7 a 2 en las votaciones que se realizaron ayer, donde se eligió presidenta de Casación para el año próximo a la jueza Liliana Catucci que asumirá en lugar de Slokar.

Su designación fue posible porque Gemignani, con pedido de indagatoria por perseguir a una empleada judicial, renunció a su postulación para la que no juntaba los votos (dijo que se bajó por razones académicas) y le dio su voto a Catucci. Espera que el juez Rodolfo Canicoba Corral no lo indague.

La reunión de jueces fue picante: Borinsky arrancó denunciando que la convocatoria era ilegal, irregular, intempestiva porque fue convocada con menos de 24 horas. Argumentó que tanto él como Hornos habían sido designados como suplentes sin fecha de finalización en sus subrogancias, pero sus colegas rechazaron su pedido. También dijo que los suplentes no sólo debían ser elegidos en orden al mayor tiempo que hacía que no subrogaban, sino sobre la base del trabajo realizado. Perdió. Cuestionó que se violaba el principio del juez natural de la causa, porque se los sacaba a ellos y con la designación de Riggi y Catucci se estaban poniendo jueces a dedo para causas preestablecidas, como las que complican a la ex presidenta. No prosperó en sus reclamos porque la mayoría entendió que su subrogancia terminaba con el año y que la Casación tiene facultad para designar a sus reemplazantes.

Pero Borinsky y Hornos no pierden las esperanzas de que el Consejo de la Magistratura, en su acuerdo del 15 de diciembre, revea esta decisión o al menos no la convalide, cuestión que para los siete jueces de la mayoría no podría hacer porque carece de facultades para hacerlo.

Hornos en su disidencia advirtió que no podían removerlo porque su subrogancia persiste hasta que cesen las causales que la motivaron, y Borinsky perdió, dando un portazo: “Encuentro preciso alertar que la consecuencia inevitable de la decisión ilegítimamente adoptada en este acuerdo irregular es fomentar la impresión del Poder Judicial como un cuerpo que actúa a espaldas de la ciudadanía, lo cual no conduce más que a incrementar el descrédito de todos los que lo componen ante la sociedad, que reclama transparencia”, advirtió en su disidencia.

Los protagonistas de una decisión controvertida

Mariano Borinsky

Camarista de Casación

Fue separado de la Sala I del tribunal donde era suplente. De todos modos, le garantizaron que podrá dictar sentencia para decidir si se desarchiva o no la denuncia de Nisman contra Cristina Kirchner. No cree que lo dejen votar. El año próximo no podrá intervenir más en otros casos contra la ex presidenta, como Hotesur, Los Sauces y dólar futuro

Gustavo Hornos

Camarista de Casación

También era suplente y fue separado de la Sala I del tribunal. Debe votar en el caso por la reapertura de la denuncia de Nisman. Dijo que nunca debió ser separado de ese cargo de subrogante porque no cesaron las razones de su suplencia; esto es, no se cubrió la vacante que ocupa con un juez titular designado por sorteo

Ana María Figueroa

Camarista de Casación

Integra la Sala I con Borinsky y Hornos. Cercana al kirchnerismo, se sumó a seis de sus pares para separar a Borinsky y Hornos en 2017 y limitar su subrogancia a un año. Escribió que sus colegas pueden votar por el desarchivo de la denuncia de Nisman junto con ella, ya sea ahora o en 2017. Jura que no faltará a la crucial audiencia del 19 de este mes

Alejandro Slokar

Presidente de la Casación

Moderó la polémica de ayer como presidente. Sumó su voto al de Figueroa y conformó una mayoría de 7 votos con los emitidos por Catucci (elegida ayer presidenta), Gemignani, Riggi -los tres alejados del kirchnerismo-, Ledesma y David, para separar a Borinsky y a Hornos. Cree que las subrogancias deben cesar y que el Consejo no puede modificar la decisión de ayer

Las claves que abonan las sospechas

Presidencia

El cuerpo va a ser presidido en 2017 por la jueza Liliana Catucci. Le correspondía al juez Juan Carlos Gemignani, pero se bajó de su candidatura. Dijo que es por razones académicas. Lo cierto es que no reunía los votos necesarios y además enfrenta un pedido de indagatoria por la denuncia de una empleada

Suplencias

Se dispuso que las suplencias de Borinsky y Hornos en la Sala I debían ser renovadas. Ambos jueces dijeron que no correspondía pues fueron nombrados suplentes sin fecha de vencimiento. Por mayoría los removieron de esos cargos en la sala donde tramita la denuncia del fiscal Nisman contra Cristina Kirchner

Los reemplazos

Siete jueces del tribunal nombraron en lugar de Hornos y Borinsky a Liliana Catucci y Eduardo Riggi. Ninguno está cerca del kirchnerismo. Son conservadores de la primera integración de la Casación en el menemismo. Decidirán en las causas Hotesur, dólar futuro y Los Sauces y en próximos incidentes de la denuncia de Nisman

Encubrimiento a Irán

Está citada una audiencia para el 19 de diciembre. Deben participar Hornos, Borinsky y Ana María Figueroa. Luego votarán si se reabre el caso. Si la audiencia se pasa a 2017, Borinsky y Hornos igual podrán votar, según les garantizaron ayer por escrito sus colegas. Sin embargo, los dos jueces dudan de que eso ocurra

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