jueves , 26 noviembre 2020

Para el Papa, hay que combatir la corrupción dando el ejemplo

En el aire. El papa Francisco durante la conferencia de prensa que dio ayer en el avión de regreso a Roma. /AP

Con una inusual predisposición a hablar con la prensa, algo poco frecuente entre jefes de Estado y menos aún entre quienes ocupan el trono de Pedro, el papa Francisco completó su visión de la Iglesia que pretende reconstruir en su papado.

“Dijo que a la corrupción hay que combatirla “dando el ejemplo” y mencionó específicamente el caso más reciente que involucró una sospecha de lavado de dinero por parte de un obispo. “Hay que aplicar los castigos que corresponden”, precisó.

En una entrevista antes de dejar Brasil, Jorge Bergoglio relató que los escándalos que se abatieron sobre el Vaticano fueron discutidos en profundidad durante las reuniones que precedieron el cónclave que definiría su nombramiento. “Fue durante una semana de reuniones que tuvimos en las congregaciones generales. Allí hablamos de todo para analizar cómo estaba la realidad y ver qué perfil debía tener el próximo Papa”. En esas citas, a puertas cerradas, según Bergoglio, no quedó nada sin tratar, como el caso “que tenemos en este momento: el escándalo de transferencia de 20 millones de dólares de un obispo. Bello favor le hizo a la Iglesia, ¿no?”.

El Papa continuó su relato de la etapa previa al cónclave: “Estábamos solos y pudimos decir todo. Había problemas de escándalos y se habló de la necesidad de reformas funcionales. Se acordó que el futuro Papa debía formar una comisión paralela para analizar esos hechos. Por eso, nombré 8 cardenales y dos coordinadores (luego de asumir)”.

Bergoglio dijo que “la iglesia es siempre reformable. Hay cosas que servían para el siglo pasado y que ahora ya no sirven más”, lo que de por sí justifica la necesidad de modificar esta institución que ya lleva dos milenios. El entrevistador le preguntó por el uso de “un auto tan simple y los problemas de seguridad que podría haber provocado.

Francisco respondió: “El que usé en Brasil es el mismo modelo que uso en Roma. Es el auto que puede tener cualquier empleado”.

Creo que nosotros debemos dar testimonio de simplicidad porque nuestros pueblos se sienten ofendidos cuando ve que aquellos que estamos consagrados (a la evangelización) nos apegamos al dinero”.

Sobre la eventual situación de inseguridad que pasó en Río de Janeiro, justo el día de su llegada a Brasil, Bergoglio dijo que en ningún momento estuvo asustado.

“No tengo miedo, tal vez porque soy inconsciente. Sé que nadie se muere en la víspera y cuando me toque, será”, agregó.

Relató, también, que antes de emprender el viaje fue a ver el papamóvil. “Era un vehículo todo vidriado. Si usted va con ganas de comunicarse no puede andar encerrado en una caja de vidrio”.

Para Francisco era “todo o nada”. Es decir, “o uno hace el viaje como debe ser, con comunicación humana. O no lo hace”. Admitió luego que “soy indisciplinado” en las cuestiones de seguridad. Pero aclaró: “No para jugarla de enfant terrible (en Frances, niño terrible) ; sino porque vengo a visitar a la gente y quiero tocarla”.

clarín

francesito banner

banner tapitel

Ver también

Irán promete «venganza» por la muerte de Soleimani

Lo hizo Ali Jamenei mediante un comunicado publicado por medios oficiales iraníes. La muerte del …

Deja una respuesta