sábado , 14 diciembre 2019

Los contratos que prueban las coimas de Ricardo Jaime

Ricardo Jaime, primer detenido por la corrupción K

Omar Lavieri

Por: Omar Lavieri olavieri

Los acuerdos de compra de unos trenes inservibles incluyeron comisiones para el ex secretario de Transporte y sus allegados. Por esa causa fue detenido ayer y declarará mañana

Néstor Kirchner y José Luis Rodríguez Zapatero firmaron un acuerdo en 2005. España vendía material ferroviario en desuso y Argentina lo compraba, lo reparaba y con eso debía modernizar la obsoleta red ferroviaria urbana tan desgastada por el paso del tiempo y la falta de inversión.

Era un acuerdo de Estado a Estado. Pero aparecieron los intermediarios que se quedaron con comisiones, coimas, o como ellos mismos lo llamaban, «costes políticos». Manuel Vázquez, detenido este sábado, es uno de los testaferros de Ricardo Jaime, también preso.

Cuando el ex secretario de Transporte del kirchnerismo manejaba todos los negocios de ese sector, Vázquez era quien colectaba «el diezmo». Condenado por estafas y cheques sin fondo, tenía una consultora que actuaba como intermediaria en los negocios que hacía Jaime. La empresa se llama Controles y Auditorías Especiales S.A (CAESA). Vázquez se presentaba como asesor «ad honorem» de la repartición y al mismo tiempo su empresa cobraba por intermediar en operaciones que Jaime decidía. Corrupción pura y dura.

LAS COIMAS QUEDARON AL DESCUBIERTO EN MILES DE MAILS DEL TESTAFERRO DE JAIME

Esa corrupción ha quedado registrada en contratos firmados con la empresa española Expansión Exterior que se dedica a vender productos españoles en el mundo. Ellos firmaron convenios con CAESA y su filial española CYAES para que intermediarán en la compra de los trenes.

La confirmación de la existencia de coimas en el negocio de los trenes españoles quedó al descubierto cuando salieron a la luz los miles de mails que Vázquez tenía en sus computadoras. Cuando la justicia allanó sus oficinas incautó el material que había en los archivos informáticos. Entre otros delitos, se reveló el de las coimas en la compra en España.

En aquellos mails, Vázquez hablaba con su socio español a cargo de CYAES, Miguel Ángel Lorente Celaya, de la necesidad de incluir en los precios de las compras los «costes políticos».Las coimas. Así de simple.

En la información llegada desde España y que figura en la causa judicial por la que fue detenido Jaime por orden del juez Julián Ercolini figuran los contratos firmados por CAESA y CYAES con la empresa Expansión Exterior. La Consultora de Jaime/Vázquez cobraría 2.282.965 euros. Una cifra millonaria que, por supuesto, se cargó a las cuentas del Estado argentino.

En el expediente judicial hay tres contratos. Uno del 29 de marzo de 2006 firmado entre Expansión Exterior y CYAES. Allí se estipula que el trabajo será pagado con 2.282.965 euros. Pero luego se introduce una modificación. El 16 de abril de 2007 el contrato entre CYAES y Expansión Exterior se reduce a 1.369.779 euros. Y ese mismo día se firma otro contrato entre Expansión Exterior y CAESA (representada por otro testaferro de Jaime Julián Soba Rojo, también citado a indagatoria por Ercolini) por la suma de 913.186 euros. La suma de los dos contratos es la misma cifra del contrato original. En ambos contratos se ratifica que fue Jaime quien autorizó a las consultoras a cobrar comisiones.

JAIME Y SUS ALLEGADOS COBRARON 2.282.965 EUROS

En uno de los tres contratos a los que accedió Infobae se explica: «Con fecha 8 de abril de 2007 la Secretaría de Transportes del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública, y Servicios del Gobierno de la República Argentina a petición del CLIENTE (Expansión Exterior) confirmó que CAESA, filial de CYAES, puede prestar los servicios que sean necesarios pues no cuenta con incompatibilidad alguna». Para Jaime no era incompatible que Vázquez fuera su asesor y que cobrara comisiones (coimas) por una operación entre estados.

En otro de los contratos se lee: «Que con fecha 13 de marzo de 2006, Expansión Exterior recibió un escrito de la Secretaría de Transportes del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios del gobierno de la República Argentina en virtud del cual se comunicaba la designación de CYAES como representante del CLIENTE para colaborar con EXPANSION EXTERIOR en todo lo necesario para el desarrollo instrumentación e implementación del Proyecto».

La consultora «trucha» de Vázquez tenía un solo empleado en Madrid y unos pocos en Buenos Aires. Y en su papelería decía que tenía oficinas en Bogotá, Colombia, en San Pablo, Brasil y en Tirana, la capital de Albania, un lugar propicio para los negocios internacionales.

La carta con la que Ricardo Jaime autorizó sus propias coimas

Puso la consultora de su testaferro para cobrar por la intermediación de un negocio firmado entre Estados

Ricardo Jaime
Ricardo JaimeCrédito: Martín Urricelqui, de canal 13 Río Cuarto

El juez Julián Ercolini ordenó detener a Ricardo Jaime en la causa en la que se investiga la malversación de caudales públicos en la compra millonaria de trenes europeos durante los primeros años del kirchnerismo.

En la documentación que Ercolini recibió de España llegaron los contratos con las empresas estatales de aquel país que vendieron los trenes. En esos contratos, extrañamente, se hace referencia una carta firmada por Jaime en la que autorizó a la consultora de su testaferro Manuel Vázquez a cobrar comisiones millonarias.

Fue la manera ingeniosa que halló Jaime para cobrar comisiones (coimas) en una operación de Estado a Estado. Ricardo Jaime no debía quedarse afuera del negocio millonario que implicaba comprar, según la Auditoría General de la Nación (AGN), 200 millones de euros en material ferroviario en desuso para mejorar el sistema de trenes en la Argentina. El juez Ercolini en la resolución por la que ordenó detener a Jaime y Vázquez estimó que lo pagado llegó a una cifra cercana a los 100 millones de euros.

La solución fue simple: hizo una nota, la firmó y autorizó a su recaudador oficial Vázquez, quien trabajaba como asesor de Gabinete en la Secretaría de Transporte, a cobrar comisiones.

Con la complicidad de los funcionarios españoles, colocó a su testaferro como intermediario del negocio. Y se quedó con algo más de dos millones de euros que se sumaron al precio que pagó el Estado argentino.

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La carta firmada por Jaime el 13 de marzo de 2006 tiene membrete, pero no está protocolizada como todas las misivas oficiales de la Secretaría de Transporte. Y está dirigida a Juan Barba, que era el Director General Comercial y Financiero de la empresa Expansión Exterior que se dedicaba a vender productos españoles al mundo. Esa empresa le vendería a la Secretaría de Transporte argentina los trenes.

La carta de Jaime tiene como referencia «Controles y Auditorías Especiales» (CAESA) que es el nombre de la consultora de Vázquez. Jaime dice: «Tengo el agrado de dirigirme a Usted por indicación de nuestro Asesor de Gabinete para temas internacionales Dr. Manuel Vázquez Garea en referencia a la compra de material ferroviario que tramita esta secretaría«.

Luego Jaime cita varias disposiciones y agrega que «la empresa de referencia está designada para colaborar en todo lo necesario para desarrollar, instrumentar e implementar efectivamente los diferentes Acuerdos firmados con varios países y en particular, los programas de adquisiciones que nuestro gobierno para el área ferroviaria tiene con proveedores en diferentes países».

Y luego explica que «La Empresa Controles y Auditorías Especiales tiene amplio conocimiento y antecedentes en adquisiciones de organismos gubernamentales y está autorizada a negociar la retribución de su gestión por cada operación y por cada proveedor local o internacional. Dicha retribución formará parte del costo final que pague el Gobierno».

En ese párrafo es clarificador: las comisiones (coimas) las pagará la Argentina y se agregarán al precio final de los trenes. Es decir que Jaime/Vázquez se hicieron millonarios con el dinero de los argentinos. Pero además, Jaime mintió cuando le atribuyó a CAESA tener antecedentes. Era una consultora menor, casi sin personal, armada por Vázquez y sus hijos para hacer negocios. El único antecedente importante era que Vázquez era el testaferro –fue procesado en calidad de ello en la causa por el enriquecimiento ilícito de Jaime- del ex secretario de Transporte. En el último párrafo Jaime le dice a Barba que todo el negocio tiene que hacerse a través de Vázquez, quien «me mantiene informado».

Como los españoles sabían que incluir una intermediaria en un negocio entre estados era algo oscuro, pidieron que quedara por escrito. Incluso contrataron a un estudio de abogados para que analizara si era legal esa intermediación. Y en base a esa carta de Jaime, firmaron los contratos con CAESA que establecieron el pago de las comisiones.

En 2010, cuando se reveló el contenido de los mails de Vázquez donde quedaron al descubierto infinitos hechos de corrupción, los defensores de Jaime dijeron que la carta era falsa. Pero ahora, que se sabe que fue incluida en los contratos por los funcionarios españoles, no quedan dudas. Jaime autorizó a que su testaferro se quedara con más de dos millones de euros en comisiones (coimas). Y que se cargó al precio de los trenes. Cobraron 20 millones de euros de coimas. Los trenes no funcionaron, pero el sistema de coimas sí. Se había prometido modernizar el servicio ferroviario. Ocasión ideal para el cobro de «cometas». Por eso y porque los trenes comprados en España y Portugal eran prácticamente inservibles Jaime está preso.

Las 11 facturas con las que Ricardo Jaime cobró 2 millones de euros

En el expediente que llegó de España al juzgado de Julián Ercolini están las facturas que usaron el ex secretario de Transporte y su testaferro Manuel Vázquez para cobrar un retorno en la compra de trenes inservibles a España y Portugal. Uno por uno, todos los documentos a los que accedió Infobae

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