lunes , 6 julio 2020

Lázaro Báez admitió que es empleado suyo el denunciante que sacó las fotos de la bóveda secreta

Aunque ayer había dicho que no conocía a Sergio Triviño, pero hoy se rectificó. «Revisando la nómina de empleados recordé quien es», dijo. Además, le respondió a Carrió.

Lázaro Báez volvió a abrir las puertas de su chacra y mostró más de cuatro invernaderos donde aseguró cocecha distintas clases de vegetales «los comercializo dentro de la Provincia, nosotros tenemos muy buenos clientes», afirmó.

La infranqueable propiedad se abrió dos veces a la prensa en menos de doce horas y el empresario vinculado al kirchnerismo comenzó a dejar de lado su perfil bajo ante los periodistas, «estamos aprendiendo», ironizó en su momento. Admitió que descansó sin dificultad pero no negó la molestia que le generan las nuevas denuncias sobre el posible desmantelamiento de una bóveda en su propiedad.

Por segunda vez, eligió desoír las recomendaciones de sus abogados que le pidieron que no abra las puertas de su propiedad privada para ser expuesta, Nicolás Guzmán, otro se sus asesores letrados sostuvo hoy en Radio La Red «aún en contra de lo que cualquier abogado pensalista recomendaría», el empresario decidió mostrar su chacra de Río Gallegos», agregó «no es un ciudadano el que tiene que estar saliendo a demostrar ni en los medios ni en ningún lado su inocencia».

Durante la recorrida del gran predio, el empresario kirchnerista aseguró sentir vulnerado en su intimidad y se mostró mucho más incómodo y molesto ante las preguntas que la prensa fue realizando. «Esta visita era para recorrer, no para hablar», explicó en reiteradas oportunidades ante el consejo del Dr. Juan Pablo Gregori quien lo defiende en Río Gallegos en las causas que lo investigan por corrupción a través de la obra pública y asociación ilícita.

Las sospechas sobre una posible bóveda en su chacra volvieron a ser desmentidas. Esta mañana en declaraciones a Radio Mitre, Elisa Carrió sostuvo que Lázaro les hizo «un favor mostrando su casa, todo lo incrimian», al respecto Báez sólo sonrió y dijo «¿qué pruebas? Ya mostré toda mi casa».

Ante la coincidencia que muestran las imágenes el empresario K volvió a hablar de una «maniobra mediática» y reiteró que no tiene ni bóvedas ni cajas fuertes en ninguna de sus propiedades.

«Mi casa está igual que hace ocho años» planteó en su defensa desmintiendo que se haya desmantelado una bóveda en su vivienda, reconoció que únicamente realizó una ampliación de la biblioteca. «A Usted le parece que en 20 o 30 días se pueden hacer tales modificaciones», volvió a señalar, pero más confusa fue la explicación sobre las camionetas, «cualquiera puede adquirir hoy patentes», buscando desligar que el dominio de los vehículos fotografiados pertenezcan a él o a su hijo Martín Báez.

Entre sus declaraciones, Báez tuvo que retractarse de una afirmación que realizó en la primera recorrida de su vivenda ayera la noche. Había afirmado no conocer a Sergio Triviño quien habría proporcionado las fotografías aportadas por Carrió para la denuncia. Hoy, sin embargo, admitió conocerlo «anoche no lo recordaba entre tantos empleados que tiene Austral, pero revisando la nómina de empleados recordé quién es«, de esta manera admitió que Triviño es empleado suyo y garantizó que seguirá prestando servicio para la constructora, «si no procedió de mala fe» fue lo único que agregó Báez y consideró que era una exageración pedir el resguardo de Triviño «acá nos conocemos todos, es demasiado eso».

Reiteró que sus abogados no descartan ir a la Justicia con nuevas demandas antes las imágenes difundidas en Telenoche y principalmente contra la denunciante, Elisa Carrió.

Lázaro Báez comenzó a despedirse hasta que la prensa le solicitó, tal como él propuso ayer a la noche, visitar la vivienda que tiene en la calle Villariño. La casa pertenecía a sus padres antiguamente y ahora cuenta con algunas refacciones. Cálida, mucho más modesta que la vivienda ubicada en la chacra y allí mostró más sobre su intimidad familiar. «Si consigo la llave los voy a llamar», afirmó y se refería al chalet de la calle 25 de Mayo que le perteneció hasta fines de 2007 a Néstor Kirchner. Confirmó que la vivienda está deshabitada y que no tiene problema algunos en abrir las puertas de esa casa.

Lamentó perjudicar al consorcio donde participa para la licitación de las represas en Santa Cruz y negó una vez más que adquirió las estancias que serán inundadas conociendo que allí se construirían las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. Sin embargo, se conoció que el grupo de empresas que integra Austral quedó entre las mejores merituadas después de dos meses de retraso en el procesos licitatorio, “con todo esto ni me han notificado”, sonrió Báez.

Capítulo aparte fue la defensa del crecimiento de Austral Construcciones, «nadie habla de las licitaciones que no gané hay más de siete constructoras que trabajan en Santa Cruz» afirmó, sin mencionar que en los últimos ocho años su empresa fue adjudicataria de máss de 54 empresas que representaron una suma superior a los $4.300 millones. “Claro que todas las licitaciones y obras adjudicadas fueron legales”, aseveró y condujo a los periodistas a la puerta de acceso del predio donde tiene todas sus plantaciones.

Ante la posibilidad de que la denuncia de Elisa Carrió quedé radicada en el Juzgado Federal de Río Gallegos, Lázaro Báez manifestó que no habría mayores cambios, habló de una «justicia lenta» y al ser consultado sobre si creía en el sistema judicial, evitó emitir su opinión.
El Juzgado que estaba a cargo de Ana Álvarez, tiene una flamante subrogante, la Dra. Andrea Askenazi, quien trabajó en fiscalía de Estado incluso en el tiempo en el que Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner, se desempeñaba allí. (Clarin.com)

(VIDEOS CORTESIA DE NOTICIASAUSTRAL.COM ANA)

Denuncian amenazas a los testigos de las fotos de la bóveda de Báez

El matrimonio que aconsejó a Sergio Manuel Triviño Teco resguardar las fotos que habría tomado de la bóveda del empresario Lázaro Báez recibió llamados amenazantes, según denunció la diputada santacruceña Mariana Zuvic (Coalición Cívica) y consignó la agencia de noticias OPI Santa Cruz.

Fabián Coli y Mirta Mayorga le habrían pedido a Triviño que resguadara esas imágenes porque significarían un «seguro para su vida» ante la repercusión del escándalo que involucra judicialmente a Báez en un presunto lavado de dinero.

«Pido a los santacruceños que acompañen a la Familia Coli, por favor vayan a protegerlos. Son personas de bien que están siendo amenazadas», aseguró la diputada Zuvic a través de su cuenta en Twitter. También dijo haber solicitado protección para los testigos al jefe de la Unidad Regional Sur, comisario general Osvaldo Valenzuela, y al gobernador Daniel Peralta.

A su vez, hizo públicamente responsable por la integridad física del matrimonio al juez federal Sebastián Casanello, que lleva la causa por presunto lavado de dinero en Capital Federal.

En tanto, la agencia OPI detalló que Coli confesó estar escondido, con el teléfono apagado y con miedo tras haber recibido 30 llamadas telefónicas con amenazas de muerte hacia él, sus hijos, su ex esposa y la actual, Mirta Mayorga.

LA DENUNCIA DE CARRIO

De las manos de este matrimonio las fotos de Triviño llegaron a la diputada Elisa Carrió, que ayer las llevó a la Justicia para denunciar que Báez habría ordenado «desmantelar» la bóveda en su chacra de Río Gallegos tras el conocerse el caso en la primera edición, en abril, del programa Periodismo Para Todos, de Jorge Lanata.

Según consignó OPI, Fabián Coli trabaja en la radio Lu12 en Río Gallegos y también en la municipalidad de dicha ciudad, como personal de planta. «En la radio no he podido entrar y desde la municipalidad me llamaron para que dé explicación de lo sucedido», habría dicho Coli, además de negar rotundamente que él y su esposa le hayan dicho a Triviño que entregara las fotos. «Yo le dije, loco, esto [por las fotos] es un seguro para tu vida» , relató Coli que le dijo a Triviño, y aclaró: Pero no que le aconsejamos [junto a su esposa Mayorga] que entregara las fotos como un seguro de vida; no es así».

Las fotos de la supuesta bóveda que Báez tuvo en su casa, que anoche abrió a la prensa, fueron tomadas por Triviño, de 41 años, que además sería empleado suyo en una de sus compañías constructora.

De acuerdo con lo que manifestó Carrió -y que dejó constancia en su denuncia- además de ser empleado en Austral Construcciones, Triviño no sólo habría ayudado a Báez a desarmar las cajas fuertes de su chacra, sino que él mismo habría sido quien construyó entre el 2008 y el 2009 la bóveda. (LaNacion.com)

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