Se trataba, en teoría, del presunto ideólogo del Triple Crimen, Ibar Esteban Pérez Corradi. No obstante, esta mañana trascendió que las imágenes -publicadas en todos los diarios de hoy- no muestran al detenido, sino a su doble. Es decir que, mientras el falso Pérez Corradi era el centro de atención, el verdadero era trasladado al edificio Centinela de Retiro, donde fue alojado.

Consultado sobre esta curiosa modalidad que tiene como fin preservar la seguridad física del reo, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, explicó que “se trazó todo un marco por si llegaba a haber algún intento de evitar que él pudiera ser blanco de algún atentado posible”.

“Lo trajimos con un avión militar y con un grupo táctico que se llama Alacrán, de manera de preservar su bienestar físico durante todo el camino. Se lo notaba bien, según la gente que lo acompañó en el viaje”, describió el ministro en diálogo con Luis Novaresio por Radio La Red.

“Estamos haciendo todo lo posible para resguardarlo”, aseguró, y precisó que, teniendo en cuenta sus contactos y la información sensible con la que cuenta el preso, corresponde al Estado “tratar de que el pueda hacer esas declaraciones y preservar su identidad física”.

El operativo de distracción se concretó ayer y fue el punto final de un largo derrotero para la búsqueda de Pérez Corradi, el acusado de ser el cerebro del triple crimen de General Rodríguez. El propio ex prófugo dijo que tenía “miedo” de volver a la Argentina porque habrían personas interesadas en su muerte.

Además, por “razones de seguridad”, el ministerio de Seguridad solicitó a la jueza María Romilda Servini que el detenido declare en el edificio en el que está alojado, por lo que a las 11 la magistrada se trasladará a la dependencia.