viernes , 20 octubre 2017

Jorge Remes Lenicov: “Cristina Kirchner cambió el modelo económico sin anunciarlo”

El  economista critica y aconseja al Gobierno: “Deberían sincerar la realidad y lo primero pasa por cambiar el Indec y tener precios como corresponde”

Jorge Remes Lenicov advierte sobre la necesidad de sincerar el tipo de cambio, siempre bien dispuesto a hablar en detalle, el ex ministro, hoy de 64 años, se anima a hablar sobre la actualidad política y el futuro del gobierno de Cristina Kirchner, a quien señala como la responsable de haber dejado atrás el modelo de desarrollo productivo.

-¿Cuál fue, para usted, la principal causa de la derrota del oficialismo en las elecciones primarias? ¿Cree que la inflación fue determinante?

-Desde la economía, la gente votó en contra del Gobierno porque desde hace dos años el país crece muy poco, a un ritmo de un escaso 2% anual. Por otra parte, la inflación es muy alta, y se ha dejado de crear empleo formal. Esta conjugación de factores ha hecho que la gente no vea que con esta estrategia económica vaya a tener un futuro mejor… y por eso votó en contra. La respuesta de la gente ha sido muy contundente en contra del oficialismo.

¿El Gobierno fue derrotado por no administrar adecuadamente la economía del país?

No sólo eso: desde el plano político e institucional, hubo un fuerte voto de protesta contra lo que fue visto por la ciudadanía como concentración de poder, y esto va desde la reforma de la Justicia hasta lo que yo llamo la reforma teórica de la Constitución, para lograr la reelección. Esto no es aceptado por la mayoría de la sociedad.

-Antes de las elecciones de 2011, se decía que, tras aquellos comicios, se iban a quitar en forma general los subsidios estatales a los servicios públicos. Esto no sucedió, pero inmediatamente se impuso el “cepo cambiario”. ¿Imagina que el Gobierno se guarda alguna otra medida drástica para después de estas elecciones de octubre?

-No me imagino que haya un cataclismo, ni una eclosión en materia de precios, ni corridas en los depósitos, ni tampoco hiperdevaluación. Pero sí creo que el Gobierno va a continuar con esta estrategia económica, que a mi modo de ver es absolutamente errónea. Con esto quiero decir que los conflictos económicos se van a agudizar.

Hoy lo que debería hacer el Gobierno es sincerar la realidad, y lo primero en este sentido pasa por cambiar el Indec y tener precio como corresponde

-¿Por qué?

-En todo el proceso que siguió a la crisis de 2001 hubo dos etapas: la primera empieza cuando yo me hice cargo del Ministerio de Economía. En ese momento, nosotros planteamos un tipo de cambio competitivo, apuntamos al equilibrio fiscal, al superávit en la cuenta corriente y una baja inflación, que de hecho cuando asumió Néstor Kirchner en mayo de 2003 era de un 3%, con un crecimiento del PBI del 8%. Y los años que siguieron fueron, para el gobierno (kirchnerista), sin ningún costo político, ya que la devaluación ya había sido hecha y ellos mantuvieron lo que nosotros habíamos empezado. Pero ese modelo cambió cuando asumió Cristina Kirchner…

-¿Quiere decir con esto que el modelo de Cristina Kirchner no es el mismo que el que llevó adelante Néstor Kirchner?

-Sí. Ella cambió el modelo sin anunciarlo. El modelo que Cristina inició (en 2007) ya no respeta más los equilibrios macroeconómicos, sino que se vuelca estrictamente al consumo. Y cuando uno lleva adelante una estrategia de consumo, que tiene patas cortas, genera desequilibrios y genera inflación… porque no puede convivir con una política económica ajena a las inversiones y las exportaciones. Estos desajustes, que llevaron al incremento del déficit fiscal, fueron financiados principalmente con fondos del Banco Central y de la Anses. Y dado que estas fuentes de recursos se agotan inevitablemente, se ha llegado a una situación en la que cada medida que toma el Gobierno se vuelve conflictiva. Entonces, si uno aumenta las tarifas, hay problemas… como también los hay si se incrementa la presión tributaria para financiar el déficit, o si quiere devaluar, ya que eso provoca inflación. Ni, por supuesto, tampoco se puede aumentar la tasa de interés para capturar el ahorro y dar inversión, ya que desincentiva la compra de consumo de bienes durables.

-¿Coincide con las voces oficialistas que aseguran que uno de los grandes problemas del Gobierno tienen que ver con fallas en las estrategias de comunicación?

-La conducción económica está muy dispersa. No hay un ministro que hable por televisión y después con los periodistas y les diga: “vamos a ir hacia tal lado”. Acá son cinco los que hablan, y la única vez que se pusieron ante las cámaras fue para anunciar un blanqueo. Yo cuando escuché la noticia de que los cinco más importantes de la economía iban a dar una conferencia de prensa, me dije: “bueno, a lo mejor es para anunciar un cambio de plan o de rumbo para la industria”, pero no. Esto hace que para cualquier analista económico sea difícil entender cuáles son los pasos que van a seguir, porque ellos razonan de una manera distinta a cualquiera que pretenda una economía normal. Y después, al ser tantos, no se sabe a quién seguir.

-¿Cuál es el mayor riesgo que enfrenta nuestra economía hoy?

-Eso no es fácil de sintetizar en una sola respuesta… pero puedo decir que el detonante de todos los problemas es la falta de disponibilidad de divisas, como en las viejas épocas. Este inconveniente ha sido postergado gracias al boom de la soja, pero las reservas siguen cayendo a un ritmo preocupante, con casi 6000 millones de dólares perdidos en los últimos meses. Y las reservas caen no por el balance comercial, que sigue siendo positivo, sino por la cuenta de capital. Por otro lado, el ritmo de crecimiento que se prevé es muy pobre, ya que si seguimos creciendo al 2% no vamos a crear empleo, además de que todo esto se ve afectado en forma adicional por la inflación.

EL CEPO CAMBIARIO

¿Y cuál es su opinión del cepo cambiario? ¿Sirve mantenerlo, o ya es conveniente levantarlo?

-Cuando asumí como ministro, a mí me tocó sincerar la economía. Y eso tiene un costo político. Si uno no sincera la economía, todo lo que haga no va a pasar de ser una serie de parches que no sirven para nada. Acordémonos de lo que fue la política económica entre 2000 y 2001: todos fueron parches, y la economía se derrumbó. Y yo sinceré la economía, empezando por el tipo de cambio. Hoy lo que debería hacer el Gobierno es sincerar la realidad, y lo primero en este sentido pasa por cambiar el Indec y tener precio como corresponde.

-¿Y el cepo es un parche?

– El Gobierno lo hizo para dar la sensación de que interviene, pero no dio resultado, porque la gente sigue buscando comprar dólares, y no tenemos inversiones. Un país, para que funcione, tiene que mantener los ahorros de la economía, pero no en forma coercitiva. ¿Por qué otros países de América latina tienen problemas con el ingreso de dólares, y nosotros, en cambio, los tenemos porque salen sin parar? El problema de Uruguay, Brasil, Chile, Perú y Colombia, es que al ingresar una fuerte corriente de divisas, se abarata el dólar en sus propios países y eso resta competitividad a la empresa. Nosotros, sólo junto con Venezuela, somos los únicos que perdemos los dólares, porque no hay certezas ni garantías de que estando acá los puedan invertir y sacarlos cuando necesiten hacerlo. En eso también falla claramente la estrategia del Gobierno.

-¿Cómo llamaría usted a la década que el oficialismo considera “ganada”, y que la oposición define como “desperdiciada”?

-Yo defino a este gobierno como el de las oportunidades perdidas. El gobierno de Néstor Kirchner empezó, hace 10 años, con una herencia muy buena y lo cierto es que nunca un gobierno se encontró con una situación internacional tan espectacular en materia de precios de commodities y de baja tasa de interés. Dicho esto, a mí no me cabe ninguna duda de que el Gobierno hizo cosas positivas con esta situación ventajosa, como reducir la pobreza y recomponer el salario real. Pero, a partir de ahí nos encontramos con una situación de bajo crecimiento en los últimos años, y con un Estado destruido. Y esta última va a ser la peor herencia que va a dejar el kirchnerismo al próximo presidente en 2015. Porque en 2003, había 2,4 millones de empleados públicos, contando Nación, provincias y municipios. Hoy tenemos 3,4 millones, es decir, un millón más, y los servicios en términos de salud, educación, justicia, seguridad e infraestructura no han mejorado. Tenemos problemas en todas esas áreas, además del gasto público más alto de nuestra historia, ya orillando en el 42%, de los cuales el 4% fue a subsidios. Este desaprovechamiento de recursos impidió una transformación en términos de infraestructura, salud, educación y justicia que pudo haber sido descomunal.

Yo defino a este gobierno como el de las oportunidades perdidas.

-A usted le tocó ser ministro en la crisis más profunda que tuvo el país en la historia reciente, y debió tomar medidas muy drásticas, como el recordado “corralón” y la pesificación asimétrica. Si pudiera volver el tiempo atrás hasta ese momento, ¿las volvería a tomar?

-Absolutamente sí. Eran las únicas medidas que se podían tomar en ese momento…y dieron muy buenos resultados. Y cuando digo que dieron muy buenos resultados, fue porque la economía en marzo de ese año (2002) dejó de caer, para comenzar a crecer de nuevo en abril. Entonces, no tuvimos ni hiperinflación, ni explosión social. Hubo críticas en ese momento, que apuntaban a que no teníamos que devaluar, y nos sugerían dolarizar, pero nosotros estamos en contra de la dolarización. Otros decían que había que devaluar de otra manera, pero, ¿cómo se hace una devaluación con (solo) 7000 millones de dólares de reservas?

-¿Volvería a ser ministro de Economía, si se lo propusieran?

-No, no estoy pensando en eso. Hay momentos y momentos. Seguiré en la política con el aporte que puedo hacer desde mi experiencia. Estoy muy bien dando clases en la Universidad de San Martín, donde organizo un centro de estudios internacionales. Pero, hoy por hoy, no me imagino volviendo…

La Nación

francesito banner

banner tapitel

 

Ver también

El Gobierno promulgó la ley que restablece los feriados puente

La medida fue dispuesta a través del decreto 831/2017, publicado este martes en el Boletín …

Deja un comentario