lunes , 20 noviembre 2017
Ultimas noticias

En Río Gallegos, el Lázarogate es seguido como un reality

En la ciudad nadie es indiferente al escándalo que protagoniza el empresario kirchnerista, y muchos coinciden en que la Justicia no investigará a fondo

Por Mariela Arias  | LA NACION

RÍO GALLEGOS.- Hace dos meses que esta ciudad se transformó sin quererlo en el escenario de un gran reality show cuya trama es una investigación sobre lavado y su protagonista excluyente es Lázaro Báez. Todo lo que se graba y filma sobre él no es ficción, como sugirió el financista Federico Elaskar, y todo lo que se transmite pertenece a cámaras indiscretas que, en muchos casos, contaron con su permiso.

Río Gallegos se mira y se descubre a sí mismo viendo cómo la televisión porteña escudriña a su vecino más famoso, el mismo que hasta hace poco era considerado el empresario favorito y mimado del kirchnerismo.

Quizás por la fuerza de la imagen televisiva, quizás porque aquí se transita ya por el año 22 de que el kirchnerismo llegó al poder, a diferencia de antes, el personaje sobre el cual se hablaba en voz baja hoy está en boca de todos. Mientras antes sólo se escuchaban comentarios susurrados sobre Báez -quien emplea a más de 3700 personas en la provincia-, hoy todos tienen algo para contar: “Yo trabajé con él en el banco”; “Le dio trabajo a mi hijo”; “Me mandaron a hablar con él cuando necesitaba un crédito”; “Yo lo vi entrando al correo”; “A un conocido le dio una casa”; “Yo conozco a su hijo”; “Tal o cual hizo un negocio con Báez”.

Ni la investigación sobre el crecimiento de su patrimonio, ni sus negocios con el poder, ni el mapa interminable de empresas y sociedades que giran en torno al “planeta Báez” han sido aquí tema de investigación periodística ni preocupación política, hasta ahora.

Salvo honrosas excepciones como el periodista Daniel Gatti, quien falleció hace un año y desde el año 2000 investigaba a Báez, poco se dijo aquí sobre el empresario públicamente mientras éste ocupó la cúspide del poder.

La opinión popular pendula desde un “ya todos lo sabíamos” hasta “nunca me hubiera imaginado que robaban tanto”. Nadie separa a Báez de los Kirchner. Para nadie es novedad que el empresario que cayó en desgracia es el mismo hombre que en Santa Cruz acumuló la mayor fortuna personal en menos tiempo.

Apenas diez años le alcanzaron para sumar constructoras, petroleras, estancias, medios de comunicación, comercios, flotas de camiones, autos de alta gama y aviones.

Las conversaciones sobre Báez están a la orden del día, unos porque lo denuncian, otros porque especulan con un rato de fama, los indiferentes que hacen chistes por las redes sociales e incluso aquellos que viven con nerviosismo la posibilidad de que las lentes indiscretas de las cámaras o, peor aún, la investigación judicial los rocen.

También por unos días adquirieron súbita fama dos vecinos de la ciudad, Sergio Triviño y Fabián “Facha” Coli, los testigos protegidos (y más desprotegidos) de esta trama, un soldador y un operador de radio. Al primero lo sindicaron como autor de las fotos de la supuesta bóveda de Báez, y al segundo, de haberlo ayudado a bajarlas de su cámara digital. Triviño negó todo ante la Justicia y Coli lo sostuvo en el careo. Ambos son conocidos en la ciudad, como lo es cualquiera en una población de cien mil habitantes

En un reality show los productores les dan a personas más o menos comunes la posibilidad de mostrar sus vergüenzas a millones de telespectadores, satisfacer su ego y quizás cobrar por ello. Báez no eligió protagonizarlo, sin embargo, antes de que la Justicia allanara sus propiedades; inesperadamente mostró hasta el entretecho donde guarda los tanques de agua de su vivienda, despertando cierto pudor en quienes veíamos que las puertas, antes infranqueables, se abrían para mostrar hasta el tendedero de ropa. Báez dijo: “No soy un hombre mediático”, y eso quedó a la vista.

Ni la imaginación más desbordada habría soñado encontrarse con Báez frente a frente sin el cerco de vigilancia del que supo rodearse en la última década, en la que acuñó un perfil esquivo hasta el misterio.

La causa judicial de lavado se dirime en Buenos Aires. Pero aquí, en las sobremesas con amigos, en la cola del Banco Santa Cruz, en las mesas de café, sobrevuela la idea de que la investigación quedará en la nada. Algunos hasta califican de “pantomima judicial” el allanamiento de sus propiedades. Nunca en Santa Cruz la Justicia investigó a un empresario del poder. Quizás de allí surge la sorpresa ciudadana mezclada con un elevado pesimismo.

Documentación de “La Rosadita”

Empleados del financista Federico Elaskar se habrían llevado documentación relevante de las oficinas que tiene en Puerto Madero apenas dos días antes del allanamiento que realizó la policía por las denuncias sobre presuntas operaciones de lavado de dinero de Lázaro Báez. Así lo reveló el programa de TV que conduce Jorge Lanata, Periodismo para Todos. Según los videos que grabaron dos cámaras de seguridad del edificio donde funciona “La Rosadita”, en Puerto Madero, el 12 y el 18 de abril se vieron movimientos de gente con documentación y computadoras que se sacaron de las oficinas de Elaskar.

(Fuente La Nación)

Ver también

Cuenca Austral: Se refuerza la exploración en tight gas y shale gas

Finalmente se publicó ayer en el Boletín Oficial de la Nación, la resolución que extiende …

Deja un comentario