sábado , 4 julio 2020

El tradicional asado argentino se convirtió en un lujo que no muchos pueden permitirse

El empobrecimiento generalizado de la población merced de la inflación y la imposibilidad de los salarios de seguirle el ritmo hizo que el tradicional asado argentino sea un lujo que no muchos puedan permitirse.

 

En noviembre pasado el presidente Mauricio Macri celebró la recuperación de mercados para la exportación de carne vacuna. Esas mayores ventas al exterior sin embargo estuvieron acompañadas por una caída en el consumo de carne por parte de los argentinos cuyos salarios no pudieron seguirle el ritmo a la inflación.

La Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) informó este miércoles que las exportaciones de carne vacuna en 2018 fueron las más elevadas de los últimos 9 años, pero al mismo tiempo el consumo interno se contrajo un 4%.

De acuerdo con el estudio, durante el año pasado los empresarios locales vendieron al exterior 356 mil toneladas de peso producto, un 81,7% más que 2017, equivalente a más de 39 mil toneladas.

En total, se colocaron 556 mil toneladas de res con hueso y en el último mes de 2018 se registraron exportaciones por 37.234 toneladas de carne vacuna, volumen que resultó 129% superior al de diciembre de 2017. CICCRA, dirigida por Miguel Schiariti, destacó que en enero de 2019 el consumo per cápita de carne vacuna fue equivalente a 55,5 kilos, resultando 3,8% menor al observado en igual período de 2018.

El ritmo de aumento del precio de los cortes vacunos se reactivó en enero, la hacienda en pie subió 14,1% con relación a diciembre. En tanto, la faena de hembras es alta y sólo se puede comparar a las registradas en enero de 2008 y de 2009, período en el cual el sector transitó la peor fase de liquidación de vacas y vaquillonas de las últimas décadas.

La participación de las hembras en la faena total llegó a 47,8% en el arranque del año, 3,2 puntos porcentuales superior a la de enero de 2018, cuando se ubicó en 44,6%.

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El Gobierno fijará por decreto un “Se estableció ese precio para la producción local de petróleo en medio de la fuerte presión de las provincias petroleras y de una parálisis casi total de la producción por causa de las medidas de aislamiento. En medio de la pandemia de coronavirus y de los efectos del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado hasta el 10 de mayo que hizo que las compañías petroleras frenaran la producción, fuentes oficiales confirmaron a Infobae que el Gobierno fijará por decreto el precio del barril criollo de petróleo en 45 dólares a cambio de que las petroleras no despidan personal. La decisión, que se formalizará en las próximas horas, llega en un contexto en el que para el sector petrolero no hay mercado ni local ni de exportación, en el que las empresas proveedoras de servicios abrieron retiros voluntarios y los gobernadores observan como caen los ingresos por las regalías consecuencia de la caída del precio del crudo. Tras el reclamo para que la Nación fije un valor de referencia para la producción local de petróleo y de esa manera asegurar la continuidad de la producción, los puestos de trabajo y las regalías, el Poder Ejecutivo decidió establecer un precio de USD 45, un dato que era especialmente aguardado entre los gobiernos locales y las empresas privadas vinculadas a Vaca Muerta, según dio a conocer informo Infobae. Profundizando sobre esta decisión que claramente influirá en la cuenca de nuestro Golfo San Jorge, se dieron a conocer otros detalles que revelan los acuerdos y desacuerdos sobre esta determinación que tomo gobierno nacional. Al respecto el periodista Martín Bidegaray, relató en Clarín.com, los alcances de esta decisión: El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, mantuvo una videoconferencia el miércoles a la tarde con empresarios petroleros y gobernadores de provincias que dependen de regalías. Allí, el funcionario se refirió al decreto que establecerá el «barril criollo». Es un sistema para que la producción nacional de petróleo se rija con importes diferentes a los del resto del mundo. El decreto que lo reglamentará está a la firma del presidente Alberto Fernández. El esquema, ya aplicado en el pasado, aísla al país de las fluctuaciones del precio del petróleo en el resto del mundo. Para los consumidores, el impacto probable es que los importes no bajarán, como si sucede en la mayoría de los países productores. Las provincias recibirán regalías equivalentes a un barril de US$ 45. Pero las petroleras que exporten petróleo recibirán menos que eso: hoy el Brent (el de referencia para la Argentina) está a US$ 30. Las compañías tendrán que pagar regalías por US$ 45 por algo que venden afuera a menos de uS$ 30. Este precio de US$ 45 es el que se deberá pagar a productores. Las petroleras integradas (YPF, Pan American Energy) están en contra de la medida. También lo están las refinadoras, como Raizen (tiene la marca Shell) y Trafigura (marca Puma). Casi toda la industria está en desacuerdo con esta decisión. Pero hay dos respaldos decisivos al barril «criollo»; los gobernadores de las provincias petroleras (Neuquén, Chubut y Santa Cruz son las más importantes) y Vista, la empresa de Miguel Galuccio. El ex presidente de YPF tiene un acceso privilegiado a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner para hablar sobre cuestiones energéticas. Este precio «sostén» regirá desde el 1 de mayo hasta fin de año. Sin embargo, si el petróleo Brent supera los US$ 45 por 10 días consecutivos, cesaría su aplicación. El decreto estará acompañado con una reducción a las retenciones de las exportaciones de petróleo. La industria petrolera está sobreofertada hoy, tanto en el país como en el resto del mundo. Hay más producción almacenada de la que requiere la demanda, que cayó a niveles récord por la pandemia. A través de un decreto, la secretaría de Energía quedaría facultada para establecer los precios de los combustibles cada tres meses. «Con los actuales importes en los surtidores, el único barril que podemos pagar es de US$ 35, pero nos obligarán a asumir un barril a US$ 45. No se de dónde saldrá la diferencia«, plantea un ejecutivo importante de la industria, que pidió no ser mencionado. Las ventas de combustibles están por el piso y tardarán en recuperarse. Los mejores cálculos son que retomarían el 80% de lo que eran en 2019 recién hacia fin de año. Las empresas deberán comprometerse a mantener los mismos niveles de actividad que en 2019 y mantener los contratos con los mismos proveedores. En caso que no lo hagan, puede haber multas. En la industria existe temor que el Estado disponga una «mesa» en la que se decida qué productor debe venderle a cada refinador. La Cámara de Empresas de Energía le mandó una carta a las autoridades con sus objeciones al respecto. «Se quiere incentivar artificialmente la producción sin que exista demanda, y esto agravará más la situación», detalla un consultor que también pidió no ser mencionado, pero que también está en desacuerdo. Las empresas de servicios petroleros iniciaron planes de retiros voluntarios y despidos, ya que la actividad en Vaca Muerta está paralizada. Según consultas a sus ejecutivos, no revertirán esta decisión por el «barril criollo». «Es una medida que no quiere ninguna empresa, y la única que lo quiere es pequeña y no puede mover el amperímetro de las decisiones», graficaron. Los gobernadores de Río Negro, Santa Cruz, Chubut y Neuquén también participaron de la videollamada. El subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, subsecretario de Hidrocarburos será el encargado de seguir este tema hacia adelante.barril criollo” a USD 45 a cambio de que las petroleras no despidan personal

Se estableció ese precio para la producción local de petróleo en medio de la fuerte …