Miércoles , 24 mayo 2017

“El patotero Moreno”

Editorial de Alfredo Leuco “El patotero Moreno”, en su programa “Los Leuco”, con Diego Leuco; por el canal “TN” (“Todo Noticias”)

Guillermo Moreno es uno de los dirigentes con mayor imagen negativa de la Argentina. Fue el que más violencia sembró desde que llegó al poder hasta la semana pasada cuando, en canal 9, trató de estúpido, expulsó del estudio y desafió a pelear al economista Martin Tetaz.

En las últimas horas sufrió un robo en su oficina cosa que repudio absolutamente con todas las letras. Como siempre repudié todo hecho ilegal. Lo insólito es que el patotero mas desprestigiado me acusa a mí y a dos de los mejores periodistas argentinos, Marcelo Longobardi y Jorge Lanata de ser los responsables de lo que le pasó. Dice que lo hicimos por orden de la oligarquía. ¿No lo cree? Escuche…

Uno lo podría tomar para la chacota y algo de eso hicimos en la radio esta mañana. Solo que este energúmeno utilizó dos frases que justificaron la orgía de sangre, muerte y terrorismo que hubo en los 70. Dijo que la violencia de arriba

( es decir, nosotros) engendra la violencia de abajo ( es decir él, que es el pueblo). Pero fue más lejos todavía. Dijo que “si Patricia Bullrich no atrapa a responsable, las organizaciones libres del pueblo van a saber que hacer”. ¿A qué organización libre del pueblo se refiere?

¿A los restos deshilachados de Montoneros o de la triple A que todavía andan dando vueltas como grupúsculos minúsculos pero ansiosos de venganza?

¿Qué es lo que saben que tienen que hacer? Partirme la cabeza, darme un paliza y robarme mi computadora en plena Avenida de Mayo al mediodía como ya me pasó durante el gobierno de Cristina? ¿Nos van a escrachar como hicieron todo el tiempo que estuvieron en el poder? ¿Moreno, llamará a levantarse en armas contra la oligarquía?

Digo porque el patotero de Moreno se hizo famoso por poner una pistola sobre la mesa a la hora de asustar empresarios asustadizos. Y porque fue el que le hizo el gesto mafioso y facho de “Te voy a cortar la cabeza” a Martin Lousteu en un acto de Cristina. ¿Se acuerda?

Es el mismo que rodeado de varios guardaespaldas y de Jorge “Acero Cali”, el campeón mundial de kick boxing, va por la vida sacando pecho con el músculo ajeno. Es el jefe de la Armada Brancaleone.

El patotero de Guillermo Moreno fue el que entró al INDEC a punta de pistola al frente de un grupo de tareas. Y esto no lo denuncié yo. Lo hizo Horacio Verbitsky en Página 12. Solo hay que ir al archivo para certificarlo. ¿De qué va a acusar a Verbitsky? ¿De ser parte de la oligarquía?

Moreno es un chiste de humor negro. Un personaje nefasto de una Argentina prehistórica. No puedo creer como el Papa Francisco es su amigo y el de su mujer Marta Cascales que tiene que dar explicaciones ante la justicia por la sociedad con la esposa de Julio de Vido y los negocios que hicieron.

El caradura habla de los desaparecidos y no se le conoce un acto de solidaridad con el tema de los derechos humanos. Era un enemigo de muchos de los que murieron o desaparecieron. Ni una firma en una solicitada puso. En eso es igual que Néstor y Cristina.
Hoy es socio del ex general Cesar Milani en una panchería. Milani tiene que dar explicaciones ante la justicia por varios temas: terrorismo de estado y desaparición del soldado Ledo en La Rioja, enriquecimiento ilícito y el haber armado una estructura de espías e inteligencia paralela al estado.

Guillermo Moreno destruyó la economía argentina y por eso Cristina se lo sacó de encima. Fue uno de los mariscales de la derrota de las elecciones del 2013. Pero también fue un ariete contra todo tipo de diálogo civilizado y apuesta republicana.

Se comportó como un salvaje patrón del mal en el poder y ahora desde el llano hace lo mismo. Fue peligroso y es peligroso.

Sobre todo porque no se arrepiente de nada. Celebra todo lo que hizo. Es un autoritario maltratador que injurió a medio mundo y ahora se hace el buenito.

¿Se acuerda de Angola? De esa truchada insólita donde llevaron un prototipo de maquinaria agrícola que nunca funcionó. Era cartón pintado. ¿Se acuerda de las mentiras que dijo respecto de cómo iban a crecer nuestras exportaciones a Angola?

¿Cuánto daño le hizo Moreno a la Argentina? ¿Cuántos empresarios dejaron de invertir? ¿Cuántos técnicos de prestigio internacional y excelencia académica fueron echados del INDEC como si fueran perros? ¿Cuánto vale todo ese capital intelectual que nos hizo perder?

Nos estafó a todos falsificando las cifras del INDEC y todavía hoy no se pueden arreglar. Le metió juicios a todos los que se mantuvieron dignos como Jorge Todesca o Juan José Aranguren y los perdió todos. No pudo controlar la inflación y dinamitó la credibilidad de las cifras de pobreza y costo de vida del gobierno que se fue.

Pisoteó el termómetro y el muy pícaro se creyó que así bajaba la temperatura. Intervino todos los mercados en nombre de la mesa de los argentinos. Nos llevó a estar en el podio de los países del mundo con más inflación. Pero ese fue solo el comienzo de la carrera rutilante de Moreno hacia el precipicio. Se hizo experto en groserías, insultos y desafió a medirse el tamaño de su miembro viril a muchos empresarios. Hay que decir que los empresarios se lo permitieron y no se conoce a ninguno que se haya levantado de la mesa o que lo haya denunciado con todas las letras.  La justicia tiró un tiro para su lado y procesó a Moreno y lo embargó. El juez Claudio Bonadío entendió que Moreno abusaba de su poder. Algo que se convirtió en su ADN. Es un abusador de poder. Moreno no dejó macana por hacer. Como un cavernícola maltrató en una embajada a la señora periodista Silvia Naishtat. Quiso dinamitar Clarín con un par de guantes de boxeo y mostró un llaverito que le decía boludo a Sergio Massa. Se formó en la blindada derecha peronista y es idolatrado por los jóvenes de La Cámpora que se creen de izquierda. Un talibán siempre es dañino para la democracia sin que importe su ideología. Es el fanatismo, estúpido. Un militante del patoterismo de estado salpicado con actitudes payasescas y decadentes. Un agrio que trabaja de ogro. Su amigo Maradona debería decirle que se le escapó la economía como una tortuga. Repito algo que ya dije: es un soldado de Cristina que en su momento se convirtió en su principal verdugo. Hoy el partido Justicialista pierde votos y posibilidades cada vez que el decide hablar. Pero nadie lo calla. Todos los desprecian pero todos le tienen miedo. Le juro que no es mi caso.

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