jueves , 9 julio 2020

El Gobierno descongeló los precios de los combustibles

Autorizó un aumento del 4 por ciento a partir de hoy. Es como consecuencia de las fuertes subas que en los últimos días experimentó el precio internacional del barril de crudo, a partir de los ataques terroristas sufridos por refinerías de Arabia Saudita, el principal productor mundial de petróleo.

Las petroleras disponen desde el primero minuto de hoy de un aumento de 4% en el precio de los combustibles, tras la autorización otorgada ayer por el Gobierno a raíz de la volatilidad internacional del precio del petróleo que hacía insostenible el congelamiento dispuesto tras las elecciones primarias.

Al mismo tiempo, la Secretaría de Energía estableció un aumento de 5,58% del precio del barril de crudo reconocido a los productores de petróleo, que pasará de un valor de US$ 59 a US$ 62,29, bastante más cerca del cierre de ayer del Brent, de US$ 63,67.

De esta manera, las empresas podrán incrementar los precios en surtidores luego de último aumento del 1 de julio, cuando quedaron como precios de referencia la nafta súper $43,71; nafta Infinia $50,43; diesel 500 $40,94 e Infinia diesel $47,92, según los valores de YPF en la ciudad de Buenos Aires.

La decisión comunicada ayer por la Secretaría de Energía implica una nueva revisión del congelamiento dispuesto mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia 566, por el cual se fijó desde el 15 de agosto un congelamiento de precios del crudo y de los combustibles por 90 días.

Tras el reclamo de las provincias y las empresas productoras y refinadoras, que incluso se tradujo en distintas medidas cautelares ante la justicia, el gobierno hizo una primera flexibilización al liberar a las petroleras la posibilidad de fijar los precios mayoristas y el viernes dispuso transferir un subsidio de $116,10 por barril de crudo.

Las acciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia en el caso de las provincias petroleras, o del fuero federal por parte de la petrolera Vista Oil & Gas y de los productores de biocombustibles, y un escenario de inseguridad jurídica a las inversiones que requiere Vaca Muerta sumaron argumentos a las cuestiones técnicas que en los últimos días anticipaban la medida.

El Gobierno informó ayer que el decreto de congelamiento de los combustibles del 2 de septiembre habilita a la Secretaría de Energía a “dictar los actos que resulten necesarios para ir normalizando los precios del sector con el fin de proteger al consumidor y sostener el nivel de actividad y el empleo”.

A raíz de las circunstancias previstas en la norma, la Secretaría entendió que las mismas “se vieron notablemente afectadas a partir del incremento del precio del petróleo que derivó del ataque sufrido por las infraestructuras petroleras de Arabia Saudita”.

El precio del Brent aumentó 14% en un día, la tercera variación más importante tras las sufridas en 1986 (15,1%) y 2009 (16,8%), a pesar que desde entonces retomó una senda a la baja, pero que permitió al Gobierno tomar como referencia para revisar la decisión inicial adoptada en medio de la volatilidad macroeconómica y cambiaria post PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias).

“Estos acontecimientos conllevan a una situación imprevista y significativa de incremento de precios que inevitablemente impactan en la producción, la comercialización y el normal abastecimiento de los combustibles en nuestro país”, entendió el Gobierno al anunciar la autorización de los aumentos.

En ese sentido, explicó que con el objetivo de atenuar estos impactos, el gobierno autorizará “una suba del 4% de los combustibles, que entrará en vigencia desde el jueves 19 de septiembre”.

A pesar del incremento autorizado, el precio de los combustibles -teniendo en cuenta el precio del crudo internacional y el tipo de cambio- mantiene un retraso de entre 20% y 35%, según el cálculo que se realice en las distintas petroleras o en el Gobierno.

 

 

 

 

 

 

(iF)El Patagonico

Ver también

El Gobierno fijará por decreto un “Se estableció ese precio para la producción local de petróleo en medio de la fuerte presión de las provincias petroleras y de una parálisis casi total de la producción por causa de las medidas de aislamiento. En medio de la pandemia de coronavirus y de los efectos del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado hasta el 10 de mayo que hizo que las compañías petroleras frenaran la producción, fuentes oficiales confirmaron a Infobae que el Gobierno fijará por decreto el precio del barril criollo de petróleo en 45 dólares a cambio de que las petroleras no despidan personal. La decisión, que se formalizará en las próximas horas, llega en un contexto en el que para el sector petrolero no hay mercado ni local ni de exportación, en el que las empresas proveedoras de servicios abrieron retiros voluntarios y los gobernadores observan como caen los ingresos por las regalías consecuencia de la caída del precio del crudo. Tras el reclamo para que la Nación fije un valor de referencia para la producción local de petróleo y de esa manera asegurar la continuidad de la producción, los puestos de trabajo y las regalías, el Poder Ejecutivo decidió establecer un precio de USD 45, un dato que era especialmente aguardado entre los gobiernos locales y las empresas privadas vinculadas a Vaca Muerta, según dio a conocer informo Infobae. Profundizando sobre esta decisión que claramente influirá en la cuenca de nuestro Golfo San Jorge, se dieron a conocer otros detalles que revelan los acuerdos y desacuerdos sobre esta determinación que tomo gobierno nacional. Al respecto el periodista Martín Bidegaray, relató en Clarín.com, los alcances de esta decisión: El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, mantuvo una videoconferencia el miércoles a la tarde con empresarios petroleros y gobernadores de provincias que dependen de regalías. Allí, el funcionario se refirió al decreto que establecerá el «barril criollo». Es un sistema para que la producción nacional de petróleo se rija con importes diferentes a los del resto del mundo. El decreto que lo reglamentará está a la firma del presidente Alberto Fernández. El esquema, ya aplicado en el pasado, aísla al país de las fluctuaciones del precio del petróleo en el resto del mundo. Para los consumidores, el impacto probable es que los importes no bajarán, como si sucede en la mayoría de los países productores. Las provincias recibirán regalías equivalentes a un barril de US$ 45. Pero las petroleras que exporten petróleo recibirán menos que eso: hoy el Brent (el de referencia para la Argentina) está a US$ 30. Las compañías tendrán que pagar regalías por US$ 45 por algo que venden afuera a menos de uS$ 30. Este precio de US$ 45 es el que se deberá pagar a productores. Las petroleras integradas (YPF, Pan American Energy) están en contra de la medida. También lo están las refinadoras, como Raizen (tiene la marca Shell) y Trafigura (marca Puma). Casi toda la industria está en desacuerdo con esta decisión. Pero hay dos respaldos decisivos al barril «criollo»; los gobernadores de las provincias petroleras (Neuquén, Chubut y Santa Cruz son las más importantes) y Vista, la empresa de Miguel Galuccio. El ex presidente de YPF tiene un acceso privilegiado a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner para hablar sobre cuestiones energéticas. Este precio «sostén» regirá desde el 1 de mayo hasta fin de año. Sin embargo, si el petróleo Brent supera los US$ 45 por 10 días consecutivos, cesaría su aplicación. El decreto estará acompañado con una reducción a las retenciones de las exportaciones de petróleo. La industria petrolera está sobreofertada hoy, tanto en el país como en el resto del mundo. Hay más producción almacenada de la que requiere la demanda, que cayó a niveles récord por la pandemia. A través de un decreto, la secretaría de Energía quedaría facultada para establecer los precios de los combustibles cada tres meses. «Con los actuales importes en los surtidores, el único barril que podemos pagar es de US$ 35, pero nos obligarán a asumir un barril a US$ 45. No se de dónde saldrá la diferencia«, plantea un ejecutivo importante de la industria, que pidió no ser mencionado. Las ventas de combustibles están por el piso y tardarán en recuperarse. Los mejores cálculos son que retomarían el 80% de lo que eran en 2019 recién hacia fin de año. Las empresas deberán comprometerse a mantener los mismos niveles de actividad que en 2019 y mantener los contratos con los mismos proveedores. En caso que no lo hagan, puede haber multas. En la industria existe temor que el Estado disponga una «mesa» en la que se decida qué productor debe venderle a cada refinador. La Cámara de Empresas de Energía le mandó una carta a las autoridades con sus objeciones al respecto. «Se quiere incentivar artificialmente la producción sin que exista demanda, y esto agravará más la situación», detalla un consultor que también pidió no ser mencionado, pero que también está en desacuerdo. Las empresas de servicios petroleros iniciaron planes de retiros voluntarios y despidos, ya que la actividad en Vaca Muerta está paralizada. Según consultas a sus ejecutivos, no revertirán esta decisión por el «barril criollo». «Es una medida que no quiere ninguna empresa, y la única que lo quiere es pequeña y no puede mover el amperímetro de las decisiones», graficaron. Los gobernadores de Río Negro, Santa Cruz, Chubut y Neuquén también participaron de la videollamada. El subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, subsecretario de Hidrocarburos será el encargado de seguir este tema hacia adelante.barril criollo” a USD 45 a cambio de que las petroleras no despidan personal

Se estableció ese precio para la producción local de petróleo en medio de la fuerte …