lunes , 26 octubre 2020

El análisis de Marcelo Longobardi

 Editorial del 5 de noviembre de 2013

 

 

Están surgiendo en la Argentina teorías de todo tipo para todas las cosas. Hay discrepancias en analistas de alto nivel respecto del fallo de la Corte. Hay gente que supone que en rigor de verdad es que deja abierto el asunto para que se judicialice. Clarín presentó ante el AFSCA un plan de adecuación voluntaria que divide el grupo en seis unidades. Frente a lo cual hubo dos reacciones: una desmesurada de D”Elía que dijo “uno de los dos tiene que morir”. El señor Sabbatella tuvo una postura un poco más moderada planteando que “ahora sí están todos encuadrados en la ley”. Así es la cosa. Sabbatella estará encantado sentado en una montaña de carpetas. Es cierto que hay cosas que la Corte no pudo haber ignorado más allá de si hay o no hay trampa en el fallo. La Corte no pudo haber ignorado la fecha en que dio a conocer el fallo. La Ley de Medios venía como consecuencia de un contexto de combate frente a los medios de comunicación. No podes hacer de cuenta que ese debate no existía. Este asunto de las regulaciones no solamente ocurre en el ámbito de los medios. El debate venía enganchado como consecuencia de la ofensiva general del Gobierno contra los medios. La misma situación está ocurriendo por ejemplo con el mercado de valores, donde se ha instrumentado una reglamentación muy loca. ¿Era el propósito del Gobierno regular el mercado de valores para transparentar el mercado o apretar a las empresas? Es tal el nivel de regulaciones que se está aplicando en Argentina que leía un reportaje a Mario Quintana, el presidente de Farmacity, que es propiedad de Pegasus. El Ministerio de Salud le prohibió vender todo lo que no sea medicamentos. Está todo tan regulado que van a terminar trabando la economía. Desde que funcionen los teléfonos hasta vender barras de cereal se ha convertido en un pandemónium. Hoy hay reunión de empresarios con Moreno. Temen los empresarios. Lo que no existe es regular todo, porque vos regulas todo y la gente, ¿qué hace? Invierte en Uruguay. Hay un problema que une la Ley de Medios con una obsesión del Gobierno por meterse en los negocios de todo el mundo.

El otro punto tiene que ver con la política. Hace una semana y dos días votábamos los argentinos. Parecía que Argentina podía ordenarse de acuerdo al resultado electoral. Una vocación fundamental de la oposición por esconderse debajo de la alfombra. Los políticos hoy día están todos rodeados de asesores, de comunicación, de imagen, de opinión pública, entonces dicen “no, la gente no quiere conflictos” entonces los políticos siguen a los consultores como si fuesen empresas y tenemos una oposición que no existe más como consecuencia de un fallo de la Corte. Recién hoy aparece un Sergio Massa diciendo “me parece que el Gobierno no escuchó el mensaje de las urnas”. Acá no solamente hay un fallo de la Corte con un impacto político colosal; hay una oposición que tiene una vocación fenomenal por salirse de la escena. En 2009 duró un mes. Esta vuelta duró un día y medio. A las 12 del mediodía del martes la discusión política había desaparecido de la agenda argentina. Estamos en frente de unos tipos que parece que ni hablan.

Por último, yo había dicho tengo alguna noción de lo que puede venir en materia económica. Frente a este cuadro de cosas se presenta la caída de las reservas que ya ni siquiera sabemos cuánto es. La Argentina tiene este problema de los dólares. Las cosas que se están diciendo son extraordinarias. Empieza a rozarse los derechos individuales. El turismo es una de las grandes cosas que se ha democratizado en el mundo. Viajar era una cuestión para ricos. El turismo da mucho laburo. Hay países que hasta viven del turismo, como España, Uruguay. En Argentina ocurre que la gente tiende a viajar más afuera y que la gente viene menos a la Argentina. El Gobierno está poniendo todo el énfasis en la gente que se va y no se pregunta por qué la gente no viene. Viajar es un derecho de la gente, la gente viaja, ¿qué vas a hacer? Es un inconveniente que el Gobierno debe aceptar. Hay una corriente de opinión que supone que vamos a regular el turismo. Cortando el turismo vamos a resolver el problema de las divisas. Yo encontré en un periodista que se llama Tomás Lukin, que escribe en Página 12, las alternativas que las autoridades manejan para aliviar las presiones sobre las reservas. Hay alternativas mucho más razonables que perseguir cerealeras, que los obligan a no tomar pesos en los bancos para ahorcarlos. Lukin esbozó una idea de lo que se viene. El conjunto de alternativas incluye que el Banco Mundial nos va a prestar 3000 millones entre 2014 y 2016. El Gobierno va a insistir con los bonos BAADEs. Los cedines y los BAADEs que estaban pensando para la plata negra se terminan convirtiendo en una forma de comprar bonos con plata blanca. El tercer punto es la pre financiación de exportaciones. Después hay un plan de refinanciación de vencimientos y por último el préstamo de los chinos. Nos estamos quedando sin reservas. Un camino es ahorcar a los turistas; eso va a terminar en la Justicia.

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