martes , 21 noviembre 2017

Cristina será operada por un carcinoma en la tiroides el 4 de enero

(BBC).- El negro de su indumentaria se debe al continuo luto que mantiene por la muerte de su esposo, Néstor Kirchner, el año pasado. Pero el color contrastaba marcadamente con el ánimo alegre y distendido que mostró la presidenta en los 60 minutos que duró su aparición.

Fue recibida con un estruendoso aplauso por parte de los altos funcionarios, gobernadores, dirigentes políticos y hasta periodistas presentes.

Durante el acto intercambió besos y abrazos con los gobernadores asistentes para un acuerdo de refinanciamiento de su deuda. Incluso se permitió bromear con varios de los mandatarios regionales que firmaban el convenio. “Firmá, firmá” increpó de manera bromista a uno.

Cuando le tocó hablar, comenzó por mencionar sus políticas de gobierno. Es probable que pocos escucharon con detenimiento. La mayoría de los presentes había acudido a la cita por otro tema: la salud de la mandataria.

Y Fernández de Kirchner se dio cuenta. “Qué sorpresa ver a tantos periodistas para un acto como este”.

Habilidad

Para entrar en la materia que sorprendió a buena parte de los argentinos el martes en la noche, la mandataria preparó el escenario con habilidad.

Hizo una pausa, guardó los anteojos de leer y cambió el rostro. Incluso se permitió unos segundos de silencio, en los que miró al público, que la observaba expectante.

“Agradezco las muestras de solidaridad y afecto de los argentinos”, señaló, sin que hubiese dudas de que se refería a la venidera operación quirúrgica del 4 de enero que buscará remover un carcinoma papilar en la tiroides.

Luego tendrá una hospitalización de 72 horas y un permiso médico de 20 días. Fue descartada una metástasis y hay  consenso médico de que la patología es curable sin mayor complejidad.

“Se imaginan quién fue el primero que me llamó ¿no? (…) El primero que llamó fue Hugo Chávez (…) le dije ‘Vos y tu congreso de los que vencieron al cáncer. Te voy a pelear la presidencia honoraria a vos y a todos’”, señaló.

Fue el único momento en que mencionó la palabra ‘cáncer’.

Habilidad

Para entrar en la materia que sorprendió a buena parte de los argentinos el martes en la noche, la mandataria preparó el escenario con habilidad.

Hizo una pausa, guardó los anteojos de leer y cambió el rostro. Incluso se permitió unos segundos de silencio, en los que miró al público, que la observaba expectante.

“Agradezco las muestras de solidaridad y afecto de los argentinos”, señaló, sin que hubiese dudas de que se refería a la venidera operación quirúrgica del 4 de enero que buscará remover un carcinoma papilar en la tiroides.

Luego tendrá una hospitalización de 72 horas y un permiso médico de 20 días. Fue descartada una metástasis y hay consenso médico de que la patología es curable sin mayor complejidad.

“Se imaginan quién fue el primero que me llamó ¿no? (…) El primero que llamó fue Hugo Chávez (…) le dije ‘Vos y tu congreso de los que vencieron al cáncer. Te voy a pelear la presidencia honoraria a vos y a todos’”, señaló.

Fue el único momento en que mencionó la palabra ‘cáncer’.

Reto personal

Fernández de Kirchner aseguró que la primera semana de su reposo médico la pasará “en casa” en el sur del país, en El Calafate.

Varios especialistas médicos coinciden que la mayoría de los casos de cáncer de tiroides como el que sufre la mandataria resultan en una cura satisfactoria.

La enfermedad es un nuevo reto personal para la presidenta argentina, que aún guarda luto por la muerte de su esposo en 2010, mientras ella se acercaba al final de su último año de gobierno.

No obstante terminó sus palabras con una frase. “Espero verlos a todos muy pronto. Vamos a seguir con la misma fuerza de siempre”.

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