sábado , 23 junio 2018

Comodoro es una ciudad poco amigable para las personas con movilidad reducida

Presenta muchas dificultades para las personas en sillas de ruedas o con otros impedimentos. Hay edificios que no están preparados y aquellos que han sido adaptados registran problemas en su funcionalidad. El transporte público tampoco tiene la totalidad de sus unidades adaptadas. A esto hay que sumar la escasa o inexistente solidaridad que se ve en las calles al momento de respetar carteles y espacios reservados para discapacitados.

Más allá de arreglos en veredas e instalación de rampas, Comodoro Rivadavia sigue siendo poco amigable para personas con movilidad reducida. Facilitar la accesibilidad no incluye solamente a personas con discapacidad motriz. También se debe pensar en abuelos, embarazadas y madres que utilizan carritos para sus niños.

“Esto es algo que tenemos que contemplar por toda la población”. Quien afirma esto es Raúl Aguirre, director general de Protección Integral de Derechos y responsable del área de Discapacidad municipal. “Es un tema que a nosotros nos preocupa y lo hemos tratado en el Consejo Municipal de Discapacidad. Hicimos una propuesta de pedir a los jueces de faltas de no efectuar quita en las multas a personas que ocupan los estacionamiento exclusivos en las esquinas o tapan rampas”, comenta.

Desde el área de Discapacidad aseguran que el Estado ha generado espacios para atender esta problemática y lo que falta es que la ciudadanía se involucre. “No hay solidaridad para la persona con discapacidad y prima la comodidad. Lamentablemente es una comodidad muy egoísta. Es como pretender estacionar el auto propio en la cocina de la casa para no caminar nada, y no tener en cuenta que hay gente que no puede caminar”.

Para generar accesibilidad es necesario comprometer a todos los sectores del Estado, argumenta el funcionario. “Hace algunos años no existía la Dirección de Discapacidad. Hoy las personas con discapacidad tienen una puerta donde ir a reclamar por sus derechos o pedir ayuda”.

Hay que recordar que la Dirección de Discapacidad se creó en la gestión anterior. Hoy, el área cuenta con dos vehículos para trasladar personas (en breve se incorporará un tercer vehículo), y además funciona un banco solidario de préstamo de equipamiento, que incluye 24 sillas de ruedas, 12 pares de muletas y 10 andadores.

HACIA UN REGISTRO

En Comodoro Rivadavia no hay precisión respecto a la cantidad de discapacitados motores y nunca hubo un censo para poder determinarlo. Desde la Organización Mundial de la Salud se estima que un 7 por ciento del total de la población corresponde a personas con discapacidad, y Comodoro Rivadavia estaría en ese rango.

En febrero de este año se creó el Registro Unico de Personas con Discapacidad, al que se puede acceder por internet, ingresando a la página del municipio: www.comodoro.gov.ar

“Es una propuesta de la Dirección de Discapacidad para empezar a tener datos confiables y actualizados de personas con discapacidad”, manifiesta Aguirre. La idea es contar con “información valiosa que después nos permita pensar acciones para desarrollar”. Hasta el momento se registraron 700 personas. El registro es voluntario y se hace a través de internet o concurriendo a la Dirección de Discapacidad, en Francia 916.

SIN TRANSPORTE

Otro aspecto que preocupa es el transporte público para personas con movilidad reducida, un reclamo constante del Consejo Municipal de Discapacidad. En tal sentido, se ha pedido a la empresa Patagonia Argentina que brinde información respecto a los horarios en que transitan los colectivos adaptados.

Carlos Ojeda integra la ONG Dencornuad y preside el Consejo Municipal de Discapacidad. “Los que andamos con silla de ruedas no tenemos repuestas”, dice respecto al transporte. “Lo último que dijeron es que se iban a poner las líneas, pero todavía no hay nada. Y no se ve en la calle que las unidades estén circulando”.

A fines del año pasado, según la información que poseía el Consejo Municipal de Discapacidad, sólo había tres unidades de transporte con espacio para sillas de ruedas y rampa. “Es un recurso muy escaso y se debe tener en claro cómo usarlo para que la persona con discapacidad tenga idea de los horarios”, expresa Aguirre.

Para hablar del transporte se suma Leopoldo Muñoz, graduado en Ciencias Económicas y Administrativas y empleado del Concejo Deliberante que se moviliza en silla de ruedas. “En el transporte público no existe la accesibilidad”, asegura Muñoz. “No hay colectivos adaptados y la mayoría de las unidades de remises y taxis están poniendo combustión alternativa a gas. Al poner el cilindro de gas atrás se reduce el baúl, y una silla de ruedas no se puede transportar”. En consecuencia, “la mayoría de las personas en silla de ruedas no se pueden movilizar si no tienen auto, y no ha habido ningún avance al respecto”.

Una mirada crítica aporta Muñoz al afirmar que la ciudad tiene cierta accesibilidad únicamente en la zona céntrica. “Tenés las arterias principales: San Martín, Rivadavia y Moreno. Solamente esas calles son las que te dan accesibilidad”. Según su visión, al alejarse del centro se va perdiendo la accesibilidad.

Al identificar edificios públicos que tienen medianamente una buena accesibilidad, Muñoz menciona cuatro lugares: el Centro Cultural, el Concejo Deliberante, la Municipalidad y el Predio Ferial. “La Municipalidad medianamente está adaptada, porque tiene un baño y la entrada por Moreno que te permite entrar bien, pero no podés acceder a Intendencia”.

POCO RESPETO

En el mismo sentido se expresa Jesica Ojeda, quien convive a diario con distintas dificultades al momento de trasladar a su hijo en silla de ruedas. “El municipio ha hecho cosas, como semáforos y más rampas (aunque algunas están mal hechas), sacó lugares que eran necesarios y arregló el asfalto”.

Sin embargo eso no alcanza, ya que faltan más señalizaciones horizontales y volver a pintar los lugares de estacionamiento reservados, “ya que mucha gente se excusa con que no ven las señalizaciones”.

Además hay que luchar contra el poco respeto que los conductores tienen cuando obstruyen rampas. “Tuve que llamar varias veces a Tránsito para que manden inspectores y que multen a conductores que nos tapan los lugares, pero nunca llegaron”.

El comportamiento de los ciudadanos no ayuda en nada a que la ciudad sea amigable con quienes tienen escasa movilidad. “El maltrato de los conductores es increíble”, manifiesta Jesica. “Hemos solicitado reuniones con inspectores para que conozcan nuestros problemas, pero nunca nos respondieron desde la Municipalidad. Hemos hecho campañas en jardines y escuelas, pero a la semana se olvidan y nos encontramos con los lugares tapados”, lamenta.

Diario Patagonico

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