Viernes , 21 julio 2017

Cabizbajo y callado: cómo fue la indagatoria de José López

José López esposado y con chaleco antibalas

Cabizbajo, callado y custodiado por seis agentes del Servicio Penitenciario Federal. Así estuvo Jóse Francisco López en la indagatoria ante el juez Rafecas en la que fue acusado de haber incrementado su patrimonio de manera “ilícita e injustificadamente”, por los casi nueve millones de dólares con los que fue encontrado durante la madrugada del martes en un convento de General Rodríguez.

“No voy a declarar por el momento”, dijo el ex secretario de Obras Públicas que continuará detenido, según reconstruyeron a Infobae fuentes que estuvieron en la audiencia.

El día para López comenzó en la alcaldía de tribunales, a la que llegó desde la DDI de Moreno, donde pasó la noche. A los gritos y queriendo golpearse la cabeza contra la pared, se negaba a ser indagado e incluso dijo que no recordaba su fecha de nacimiento, pero médicos y un psicólogo lo revisaron y constataron que estaba en condiciones de declarar.

Finalmente, el segundo de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación fue llevado hasta el tercer piso de Comodoro Py, donde está el juzgado de Rafecas. Cuando ingresó continuaba alterado. Lo hizo acompañado por tres agentes del Servicio Penitenciario que llevaban guantes de látex y por un cuarto que lo grababa con una cámara filmadora.

Primero tuvo una reunión de media hora con su abogada, Irene Fernanda Herrera, quien intentó tranquilizar a López. La audiencia fue en el despacho de Rafecas. Al ex funcionario le quitaron las esposas y el casco, pero le dejaron el chaleco antibalas.

Antes y después de la indagatoria, López pidió hablar con su esposa, María Amalia Díaz, también imputada en la causa. El juez se lo permitió.

Del escritorio de Rafecas retiraron todos los objetos, como biromes y abrochadoras, una práctica común en las indagatorias. Todo fue seguido bien de cerca por los seis agentes del SPF.

Estuvieron presentes la abogada de López, un asistente del estudio, el juez Rafecas, su secretario, una secretaria de la Fiscalía de Federico Delgado y una empleada que redactó el acta.

El ex funcionario kirchnerista escuchó la acusación cabizbajo y callado. Por momentos estuvo como ido y no recordó la fecha de su nacimiento cuando se la preguntaron. También dijo que había sido procesado en otra causa judicial, pero que no recordaba en cuál ni por qué hecho.

El juez le preguntó por su estado de salud y López le contestó que tomaba dos medicamentos para la presión y la ansiedad.

Rafecas le dijo que tenía derecho a negarse a declarar o que podía hacerlo más adelante. El acusado le contestó que por el momento no iba a hacerlo y así la audiencia terminó.

Ahora el magistrado tiene 10 días para resolver si lo procesa o no: López volvió a la alcaldía de Comodoro Py y quedará detenido en la cárcel federal de Ezeiza que tiene el Hospital Penitenciario Central.

En esa misma cárcel están alojadas dos hombres que López conoce muy bien: uno es el ex secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime; el otro, el empresario Lázaro Báez.

Ver también

Cristina ingresó ayer muy temprano a los tribunales y expuso por las redes las ausencias en el juzgado. Foto: DyN

Piden embargar los bienes de los hijos de la ex presidenta

Los fiscales Pollicita y Mahiques pidieron la medida sobre todas las propiedades familiares, que Cristina …