jueves , 28 mayo 2020

ARA San Juan: 32 familias cobrarán seguros por menos de $50.000

Los familiares de los tripulantes del ARA San Juan responden de manera similar ante la consulta que por separado les hace la nación: nadie quiere hablar demasiado sobre los reembolso económicos que deben recibir por la desaparición de las víctimas. Temen que dedicarle a ese tema más que unas pocas palabras pueda desviar la atención -la propia y la del Estado- de la búsqueda del submarino, que sigue siendo su objetivo sobresaliente.

Si en algún momento deciden comenzar a tratar las cuestiones materiales, la mayoría se encontrará con resultados magros, a menos que el Estado avance en compensaciones que hoy se están discutiendo en distintos niveles de la Armada y el Gobierno, pero que no están aún definidas, o inicien juicios contra el Estado.

Aunque el episodio del ARA San Juan dejó en evidencia que la tarea de los submarinistas es altamente riesgosa, en la gran mayoría de los casos los tripulantes tenían seguros de vida por debajo de los $50.000, según los datos que obtuvo LA NACION de la Dirección General de Salud y Acción Social de la Armada, mediante un pedido de acceso a la información pública remitido al Ministerio de Defensa y respondido con fecha del 31 de enero de este año.

De los 44 tripulantes de la nave, 32 tenían las coberturas básicas, que implican un seguro de sepelio y un seguro social obligatorio. De manera que sus familias recibirán dos ítems: uno de $3800 y otro de $44.330. En total, suman $48.130.

Entre ellos está Hernán Ramón Rodríguez, suboficial primero maquinista del ARA San Juan. Su mujer, Marcela Moyano, asegura que no está en tema. “No me enteré de nada. Hoy mi cabeza está en otra cosa. Me interesa que sigan con la búsqueda, que los encuentren”, sostuvo.

Malvina Vallejos, hermana de Celso Vallejos, suboficial segundo y sonarista, tiene más información, pero el mismo escaso interés. “Sabemos que hay seguros y mi hermano tenía todo en regla. Pero a mí no me importa ese dinero. No representa lo que vale [Celso] ni me lo va a devolver. Es para mi cuñada y las nenas”, dice escueta, y apunta la conversación al tema que más le interesa. “Creamos dos cuentas bancarias para traer tecnología de afuera, una en pesos y otra en dólares. Hay 40 millones de argentinos”, difunde su mensaje.

Ambos seguros básicos son obligatorios por ley. La Armada los contrata a través de La Caja. Es una suma fija igual para todos, que no depende de la jerarquía. Los familiares podrán cobrar ese dinero recién cuando se cumplan seis meses legales de fallecimiento por presunción de accidente, algo que ocurrirá en mayo próximo.

Victoria Morales, mamá de Luis García, reconoció que aún no habló del tema en la familia porque, según dice: “Para nosotros [Luis], está desaparecido. No podemos hablar de fallecido. Mi hijo no tiene un número. No lo pensé”.

Entre los familiares más enojados está Itatí Leguizamón, mujer de Oscar Suárez, sonarista santafesino y cabo primero. “Es una vergüenza ese seguro. Se lo dejé a mis suegros, lo necesitan más que yo, porque tengo mucho trabajo. No me quejo del Gobierno, sino de la Armada. Estoy haciendo todos los trámites para accionar como querellante”, explica.

El seguro básico que tenían los tripulantes responde a lo establecido por la ley, que define a esa prestación en 5,5 salarios mínimos.

Solo 12 tripulantes del ARA San Juan habían contratado el denominado seguro de vida colectivo voluntario, que implica un resarcimiento superior para los familiares de las víctimas. Ese grupo, cuyos nombres LA NACION prefirió reservarse, recibirá reintegros que van desde $603.180 hasta $822.230 (incluidos los seguros mencionados antes).

El seguro colectivo corresponde a 25 haberes, que varían según la jerarquía y fue contratado con la empresa SMG Life. La Armada hizo gestiones para que los familiares lo puedan cobrar antes de los seis meses de la desaparición del submarino, pero solo si hacen voluntariamente los trámites, algo a lo que muchos se resisten. Hasta fines del mes pasado, solo una familia había iniciado los papeles.

“El empleador puede ofrecer el seguro de vida voluntario [o colectivo] en tres condiciones: como un beneficio más, con lo que paga el 100% de la prima; compartir el costo o solo dar la facilidad para que los empleados lo puedan contratar, pero el costo lo paga la persona”, explicó Mauricio Zanatta, presidente y CEO de Prudential Seguros y presidente la Asociación de Aseguradores de Vida y Retiro de la República Argentina. En total, los seguros de vida a pagar por la desaparición del ARA San Juan suman $9.456.420.

Fuera del seguro de vida, el Ministerio de Defensa daría una compensación para los familiares por única vez por fallecimiento por accidente según la jerarquía de los tripulantes y sus años de servicio. Será para deudos con derecho a pensión y a las esposas. En caso de que estuvieran separados, quedará para los hijos menores de 18 años.

El Estado también evalúa otorgar a los familiares un subsidio permanente a cobrar mensualmente con la pensión, que debe salir por ley o por decreto presidencial.

En paralelo, la Armada espera aprobar becas para cubrir los estudios de los hijos de los tripulantes hasta el nivel terciario. Esa lista incluirá al bebé del tripulante Juan Mario Toconás y Ruth Gómez, que nacerá en los próximos meses.

Hasta el momento, en el Congreso se presentó un solo proyecto para indemnizar a los tripulantes, que pide darles una compensación equivalente a 50 haberes mensuales correspondientes al grado de almirante de la Armada Argentina.

Los familiares de las víctimas, naturalmente, pueden iniciar acciones civiles contra el Estado, por lo que podrían recibir resarcimientos millonarios.

Fuente: La Nación

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