Así fue llevado José López a Comodoro Py
Así fue llevado José López a Comodoro Py

El ex secretario de Obras Públicas José López, detenido cuando intentaba esconder casi 10 millones de dólares en un convento de General Rodríguez, declaró durante varias horas ante el juez Daniel Rafecas. A continuación, un repaso por lo más destacado de su testimonio.

1- “En primer lugar quería decir que estaba muy ansioso para estar frente a V.S. en este momento. No como la primera vez, en la que estaba fuera de mí, no estaba en mi sano juicio, porque ninguna persona en su sano juicio elegiría como defensora a la que dicen que yo elegí (Fernanda Herrera, la “abogada hot”) porque en realidad en ese momento no estaba en condiciones de valerme por mis propios actos”.

2- “A pesar de que en estos momentos tengo 17 kilos menos, me siento con la fortaleza física y psicológica-psiquiátrica y también espiritual de afrontar esta indagatoria”.

3- “Quiero colaborar con el proceso judicial, y en segundo lugar, porque yo también, como ustedes, quiero entender y comprender lo que pasó el día de mi detención, 14 de junio”.

4- “A la noche, cuando llegué a la casa, encendí el televisor, y escuchaba voces burlonas, incoherencias, cosas sin sentido, la TV estaba en un canal”.

5- “Recuerdo en ese instante, que estaba con la carabina en la mano, escuché una voz masculina que me decía ‘te va a pasar lo mismo que al Lauchón’ (Pedro Viale, ex agente de la ex SIDE asesinado por la Policía Bonaerense en un procedimiento). Yo solté la carabina, y le dije ‘no soy Nisman, no me voy a suicidar'”.

Fernanda Herrera, la “abogada hot”
Fernanda Herrera, la “abogada hot”

6- “Subí al dormitorio de planta alta y vi como humo o gas o neblina dentro del dormitorio, una cosa borrosa, me asusté, pensé que me querían dormir; esa fue la sensación que tuve en ese momento. Bajé al patio y vi al lado mío manchas de sangre en el césped, dos o tres manchones ovalados como de sangre, de color negro tirando a bordó; en mi imaginación era como si fuesen manchas de sangre”.

7- “Me daba la sensación de que siempre había alguien atrás mío, y que cuando me daba vuelta se corría para otro lado. Quiero aclarar que no había tomado absolutamente nada. Ni drogas, ni alcohol, ni pastillas”.

8- “Cuando yo busco la pistola Glock, tenía intenciones de matarme. Meses antes había tenido una discusión por celos con mi señora y allí también manifesté intenciones suicidas. Esa es la razón por la cual ella en ese momento me escondió la Glock y por eso no la encontré el día de los hechos”.

El botín de José López hallado en el convento de Luján
El botín de José López hallado en el convento de Luján

9- “Cuando iba al convento estaba como en una cápsula, como en una nube, hicimos un par de ejercicios con la psicóloga del penal, y la sensación es la misma. No tuve ningún incidente con la policía ni con nadie, ningún roce con autos, siempre con la sensación de que me estaban guiando”.

10- “Cuando veo las imágenes del convento, digo que no reconozco a esa persona, si bien era yo, ya que en ese momento estaba fuera de mí; me dicen que fue psicosis, brote psicótico, paranoia, delirio persecutorio, no lo sé, lo que sí sé es que con mi profunda fe religiosa, con mi profundo respeto por la iglesia católica, por el profundo respeto que siento por Madre Alba, por su fe, por su entrega, y por el sufrimiento que padece y que muy pocos saben, realmente no puedo entender lo que pasó”.

La casa de José López
La casa de José López

11- “Lo que voy a decir por ahora con respecto a ese dinero, es que ese dinero no me pertenecía, ese dinero pertenecía a la política. Y yo, cuando tenga la fortaleza física, psicológica y espiritual necesaria, voy a dar todos los detalles con relación a ese dinero, y sobre este tema no voy a contestar en este momento ninguna otra pregunta.

12- “Ni yo, ni mi señora, ni mi familia, nos enriquecimos con la función pública. Tenemos las mismas propiedades que en 2003”.

13- “Obviamente las monjas no sabían qué había en esos bolsos, pues yo no les había dicho nada al respecto”.

14- “Los dólares estaban escondidos en bolsos en el recinto del tanque de agua de la casa de Dique Luján. Un lugar inaccesible, salvo con el uso de una escalera desde la habitación principal en el primer piso”.